viernes, 14 de agosto de 2026

ESCRITOS SUELTOS - 3

 


En esta entrada


1- La sociedad de las pantallas.......


2- El sufrimiento anarquista.......


3- Carta al desasosiego.......





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📺— LA SOCIEDAD DE LAS PANTALLAS


🪟— Microensayo dedicado a la liberación del ser de entre los restos del apocalipsis virtual

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PARTE 1


— Ahora, en los tiempos que corren, cada cosa que existe se ha transformado en un espectáculo. La vida trasciende su estado de vida para pasar a ser el entretenimiento de los otros, donde todo lo que se hace tiene un fin injustificado: el puro placer de mostrarse.


— Convertimos cada cosa en un centro de atracción y nos olvidamos de que también existe un mundo físico que aún intenta no caer bajo las garras de la intoxicación tecnológica. Pero, fiel a su instinto, el ser humano pretende arruinar todo, aún cuando con ello no gane nada.


— No es casualidad que hoy en día se ponga de moda un mensaje que venga a intentar poner un freno al avance de la tecnología sobre nuestra psique, pero es imposible, ese aparato que está continuamente sonando y emitiendo luces que nos atraen —como moscas a la miel— nos ha imposibilitado imaginar un presente en el que podamos vivir sin él.


— Ahora todo se ve reducido a una foto, a un video. Necesitamos, de forma imperiosa, dejar constancia de todo, como si el tiempo en algún momento se fuera a acabar y tuviéramos miedo de quedar sepultados en el olvido. Pero como apreciación personal, prefiero mil veces el olvido antes que la ridiculez del espectáculo. Al menos, en el olvido, hallaré una salida real para mi ser, mientras que el espectáculo solo ofrece contenido barato.


PARTE 2


— De cierta forma la tecnología es una salida a lo común, con esto quiero decir que tratamos de anestesiar los que nos pasa, disociándonos de la realidad, ingiriendo más y más morfina digital: así se crea un adicto. Somos pues, los humanos de esta generación, más propensos a caer en las redes mentirosas, esas que dicen ser vías de comunicación altamente efectivas. Y digo «somos» porque yo también soy parte de este gran espectáculo, porque intentar renunciar a la modernidad es arriesgarse a quedarse aislado por el hecho de no pertenecer.


— No necesito la aprobación del otro, si yo ya soy consciente de lo que valgo, pero aún así me vuelvo dependiente del «like», del compartido, del comentario. Caigo preso de la intención del otro, que se vuelve un juez para decidir (con un solo click) si lo que yo estoy exponiendo es digno de admiración o merece el desprecio total.


— Pienso, ya para cerrar, que el ser humano no está— ni lo estará nunca — preparado para el uso responsable de la redes o de la tecnología, lo digo con total conocimiento de causa, puesto que, a la inversa del Rey Midas, tiene el don de prostituir todo lo que toca.



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🚩— EL SUFRIMIENTO ANARQUISTA


🏴— Un breve análisis sobre porqué los anarquistas sufrimos tanto


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— El sufrimiento es inherente al anarquismo, al nivel de que casi que no puede existir una cosa sin la otra. Pero el sufrimiento anarquista es, en cierta medida, una impotencia muy grande por ver como todo alrededor se desmorona.


— El anarquista sufre porque el mundo sufre, pues ve negada su utopía de una sociedad mejor ante el avance indiscriminado de la estupidización en las personas, que anestesiadas, parecen ignorar todos los males que están asolando a este vapuleado planeta.


— Y esa impotencia se traslada a la bronca reprimida que necesita ser vomitada con urgencia para que no siga existiendo más este calvario. Como dijo Schopenhauer: «hemos hecho de este mundo un infierno...».


— Por eso el anarquista llora en silencio, nadie comprende la elevación de su consciencia a la hora de buscar lo mejor para todos. Sabe que las divisiones no son más que una distracción, porque el poder no es ningún zonzo, sabe que si el populacho se une será su ruina ¡Ansío ver la revolución de los muertos de hambre! Ese día se hará verdadera justicia.


— Mientras tanto, hasta que las cosas no cambien (por voluntad propia o a la fuerza) el anarquista seguirá sufriendo y seguirá luchando para curar ese mal, sin importar cuantas cabezas tengan que rodar en el proceso.


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✉️— CARTA AL DESASOSIEGO


✉️— Desesperado entre un mundo de máscaras, hallo consuelo en las sombras de la vida. Me mantengo aislado de la felicidad y tomo al dolor como único medio real para entender que por alguna extraña razón todavía estoy vivo. Me siento envuelto en este misterio del cual muy pocas explicaciones consigo. Cada vez que le pregunto al abismo a donde estoy parado, recibo del otro lado muchas más preguntas ¿Qué sentido tiene eso? Y el abismo me dice: «¿Tienes un sentido?».


✉️— Muero por poseer un poco de esa comprensión que tiene el monje una vez que ha meditado gran parte de su vida, y ha  conseguido entrar en los terrenos más elevados en cuanto al campo de la espiritualidad. Pero a mí me llevaría más de mil vidas aclarar la mente. Tengo adentro del cráneo una marea embravecida que genera olas que golpean mi cerebro, causando tormentas que asolan mi conciencia y no me dejan pensar con la claridad deseada.


✉️— Se desata, cuando menos lo espero, ese costado más humano que me hace sentir vergüenza al compadecerme de un otro que no me importa, pero que de alguna manera su existencia me afecta, porque por más que lo niegue sigo buscando en la esencia del Bien Común, algo que es superior a mí y a todos. Creo que el amor es inmortal y no se mide por riquezas o logros, tan sólo se lo siente o no, eso depende de cada uno, pero es en la búsqueda de esas personas esenciales para la vida, cuando se da por satisfecho al haber alcanzado ese estado de plenitud, de comprensión, de estabilidad emocional.


✉️— Lloré muchas veces en soledad. Las paredes del cuarto parecían absorber la humedad y la habitación se derrumbó a mis pies. Ahí vi la realidad, supe que había un mundo afuera, pero fue su crueldad la que me hizo asustar. Me espanté como un animal indefenso, y corrí a refugiarme en tus brazos. Sentir tu piel me hizo bien, pero solo por un momento, pues sentí un peso tan grande al tener que cargarme, que me hice a un lado apenas tuve la oportunidad. No deseo marcharme, pero si no yo puedo soportar mi peso ¿Cómo vas a hacerlo vos?


✉️— Las madrugadas son lindas porque no hay sol, pero cuando esa pelota amarilla asoma su hocico, me deprimo, porque eso significa que los falsos salen a la calle, todos sacan a relucir sus máscaras al brillo del día. Y yo que me quiero quedar entre las sábanas, pero tengo que levantarme. Por eso lo hago en las horas de madrugada, porque todo está silencio, sin la contaminación de los motores, ni del parloteo sin sentido. Ahí, en ese silencio conmovedor, soy yo mismo frente a una ciudad dormida.


✉️— No estoy apegado a ningún vicio, solo me gusta la tarde acompañada de unos mates y la presencia invaluable del arte, mientras vemos como el ocaso se desvanece lentamente. Y encuentro todas las respuestas. Si no hiciera arte hoy yo no seguiría vivo, pues es mi descargo necesario, es mi fuente de energía, es mi Dios y yo su fiel devoto. Al menos el mío es un Dios real, dentro de la ilusión de la existencia. Por eso siempre digo que yo no elegí al arte, él me eligió a mí.


✉️— J.J Benítez dice que antes de nacer, nuestro ser (en esencia), firma un pacto sobre cómo va a ser nuestra vida (llamémosle: destino), se ve que mi esencia ya preveía el sufrimiento y por eso me hizo artista. Pero esta carne no es más que el intérprete de lo inmaterial, de lo abstracto, de aquello que tiene una forma dentro del mundo de la imaginación.


✉️— Ya para despedirnos, solo quiero agregar que hay que hacer, no importa lo que opinen los demás, somos los únicos que mandan sobre nosotros mismos. La vida vale más cuando somos, sin ningún tipo de impedimento, nosotros mismos.



*
FIN.







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