lunes, 12 de octubre de 2026

BLACK METAL FUSIÓN

 CUANDO LA FUERZA DE LA  CREATIVIDAD PUEDE MÁS QUE CUALQUIER OTRA COSA


LA IMPORTANCIA DE LA EXPERIMENTACIÓN EN LA MÚSICA Y SU IMPACTO EN LA CREACIÓN DE NUEVOS SUBGÉNEROS 




Por...MARK
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I

Reggaeton con guitarras/Lo importante de la fusión


   Después de la salida de la canción «El Castillo de la Gente Rota» de REBEKA en colaboración con Mortum Maleficarum, me puse a pensar sobre porque el black metal es tan fusionado con elementos rítmicos tropicales, tales como la cumbia. En el caso de «El Castillo...» estamos hablando de Neo DSBM [término que me encanta] y Black Dembow, una especie de mezcla, muy bien realizada, entre dos géneros que, como todos bien sabemos, son opuestos entre sí. Es decir que cualquiera podría afirmar que la antítesis del black metal es evidentemente el reggaeton o el dembow, lo que no quita el hecho de que se puedan unir. Ahora bien, con todo esto surgió la siguiente pregunta: ¿Puede el black metal ser fusionado con elementos tropicales o se trata de una especie de parodia media extraña?

La primera vez que oí algo relacionado con el black metal y otros ritmos, fue en el año 2025 con la famosa «Black Cumbia», que elaboraba el canal YouTube llamado «Itzxellirx» y la promoción de su disco titulado «Toxicidad Nula», además de realizar diferentes covers al estilo black cumbia, de artistas tales como Ghostemane o Dillom. También tengo que nombrar a la reciente formación Overdouse, que hace una mezcla bastante interesante de reggaeton y nu metal, junto a elementos del trap [trap metal o tambien llamado «Rage»].

Más adelante me enteraría que existen otras fusiones muy interesantes, como la música gótica aunada a elementos de cumbia, llamado «Gótico Tropical», este subgénero lo descubrí por la banda Merlina So Sad
A demás, el Gótico Tropical, es un género literario y cinematográfico, que se encarga de adaptar los mitos folclóricos europeos a las cálidas tierras de nuestra América Latina.

Pero después, con el paso de los días, y en la búsqueda por nuevas texturas sonoras, uno puede entender que éstas combinaciones no son nada irónicas, y se oculta detrás de ellas un sentido artístico mucho más profundo. Para ilustrar un poco mejor esto, veamos dos ejemplos:

1)- Al igual que el black metal, el rock, siendo un género que caló muy hondo a nivel latinoamericano durante los años 60's y 70's, no tardó en mezclarse con elementos folclóricos o propios de diferentes regiones, dando origen a bandas como Los Jaivas o Santana.
   
 2)- En argentina por ejemplo, se llevaron a cabo fusiones tales como el folclore progresivo, el tango-rock o mezclas entre el tengo y elementos del jazz o el mismo tango siendo intervenido con elementos electrónicos.

[Sepan disculpar el hecho de que me haya corrido del eje que es el black metal, pero necesitaba ejemplificar lo importante que son las fusiones y como la propia música — y el arte en sí — puede beber de muchas fuentes, nutriéndose con lo mejor de cada estilo].




II

¿Eres Trve? ¿Pero así de Trve?


   Cuando hablamos de black metal, por lo general estamos haciendo referencia a un subgénero del metal en donde prima un sonido estridente, con riffs brutales, baterías a todo lo que dan, o muchas veces pueden ser ritmos lentos y melodías melancólicas. Sus letras reflejan un alto contenido herético, toca temas como: la misantropía, el satanismo, el dolor, la angustia, el nihilismo, etcétera.

Cuando nos referimos a la cumbia, al dembow o al reggaeton, estamos hablando de ritmos alegres, ideales para fiestas, con un contenido lírico reducido, basado en el exceso, la lujuria, la vida en los barrios bajos, etcétera.

Mirando detenidamente, pareciera que tanto el black metal como el dembow, son imposibles de combinar, pero no es tan así. Lo importante es tomar elementos como pueden ser las melodías tristes del black metal, con los beats típicos de reggaeton, a la par que se canta sobre algún suceso acaecido en la noche oscura del alma [siendo éste un ejemplo de muchos].

Sin bien no soy una persona que disfrute de la cumbia o el dembow, pero si del black metal, me permito de vez en cuando sumergirme en el mundo de las fusiones raras, con el fin de descubrir nuevos sonidos, nuevas miradas y otras formas de hacer música. Esto va más allá de hacer un mashup de sonidos, se trata más bien de una reinvención de lo existente, para darle vida a algo nuevo, fresco y original.



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sábado, 10 de octubre de 2026

LA CUCARACHA: HISTORIA DE UNA ENTREVISTA - PARTE 2

 


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IV


   Su imagen me intimidaba más de lo que yo pensaba. Tenía todo el porte de un héroe. Emanaba de él un cierto magnetismo que me hacía poder mirarlo por horas, en su cuerpo no existía ningún signo de envejecimiento ni nada parecido. Estaba en una forma física similar a Superman, pero éste era argentino.

Se me quedó mirando por unos segundos hasta que rompió el silencio:

—¿No venía usted para hacerme una entrevista?— su voz sonaba con mucha autoridad.

— Sísí, discúlpeme... La entrevista sí—de seguro me puse un poco colorado.

Saqué el grabador de la mochila y lo asenté en la mesita en donde descansaban el vaso de agua y el de whisky. Luego extraje unos papeles, en donde tenía anotadas las preguntas y empecé con la interrogación.

— Señor Cucaracha ¿Es verdad que nadie sabe de su identidad? — pregunté tratando de mantener la compostura.

— ¿Qué clase de pregunta es esa?— me respondió riéndose.

— Bueno... Vamos con otra— tragué saliva y continúe— ¿Qué beneficios le ha traído ser un héroe?

— Mire señor, me niego a responder cada una de sus preguntas, más aún si éstas parecen formuladas por un adolescente con ganas de jugar a ser periodista— su mirada aparentaba una leve molestia.

   En ese momento no supe cómo continuar, tenía ante mí un personaje difícil. En mis veinte años como periodista, jamás había renegado con alguien, pero ahora era diferente ¿Quién se creía que era? Podría ser un superhéroe y todo lo que él quisiera, pero no tenía ni la más mínima idea de lo que era llevar a cabo una entrevista.

Nos quedamos en silencio un rato. Tomé la grabadora con la intención de apagarla y reiniciar la conversación nuevamente, cuando lo hice, él habló:

— Señor, entiendo que su tiempo es valioso, como lo es el mío también, por eso le ofrezco algo diferente, para que usted pueda aportarle a la revista para la que trabaja una visión distinta sobre quién soy yo— tomó un sorbo de agua— ¿Le parece bien?

Asentí con la cabeza. No me quedaba otra. Él se levantó y me pidió que lo siguiera.

—Como usted puede ver, esta casa tiene historia— me decía mientras caminábamos.

El ambiente en el que estábamos era grande, en él se encontraba una vitrina con algunas medallas, fotos viejas de La Cucaracha (posiblemente de la década del 50'). Después a la izquierda de la habitación se alzaba, también dentro de una vitrina, un traje que asumí debió ser el de los comienzos, por allá a principios del XX.

Pasamos por otras habitaciones, y había fotos de La Cucaracha junto a otros héroes, compartiendo una gran mesa, entre risas, comida y bebida. Eran personas divirtiéndose, en una época que seguro ya no volverá (asumí que la mayoría ya estarían muertos).

— Cuanta historia se encuentra entre éstas paredes— le dije examinando una foto.

— Así es —suspiró— Fue un tiempo en el que los héroes nacionales valían la pena. Éramos respetados, amados, tomábamos partido en las decisiones importantes, ahora no somos nada.

— Pero han logrado muchas cosas, el orden que hay en la ciudad lo han conseguido ustedes— dije tratando de levantar el ánimo.

— ¿Y de qué valió eso, si al final la idea central se desperdició?— su rostro se puso serio— Nadie toma conciencia sobre la importancia del bien y la ayuda mutua. Ese era nuestro mensaje.

— Sin embargo, creo que han logrado algo excepcional ¿Quién iba a decir que existirían héroes en la República Argentina?

— Lo sé, fue una iniciativa hermosa, lástima que los egos humanos nos quitan todo aspecto heroico—hizo una pequeña pausa — Yo me mantengo firme en esto, tratando de no echar a perder mi linaje.

— ¿Su linaje?— mi cara de extrañeza reflejaba mi confusión— No entiendo a qué se refiere...

— Ahora lo va a entender.

Hizo una seña para que lo siguiera, entramos a una habitación en donde había una puerta en el piso, curiosamente esta habitación estaba pobremente adornada, salvo por esa puerta que, a simple vista, parecía un sótano.

La pequeña puerta crujió y me hizo señas para que pasara. Bajamos por una escalera y cuando llegamos al final, unas luces incandescentes se encendieron solas, revelando ante mis ojos un mundo completamente diferente.



(Versión alternativa y mas moderna
del traje de La Cucaracha)



V


   Entramos a una base subterránea, perfectamente iluminada. Parecía que había hecho un viaje a una especie de casa futurista.

En medio de esta sala descansaban un par de autos de lujo, y todo alrededor estaba amoblado con equipamientos de última generación, armas impecables y otros artefactos desconocidos para mí.

— Sea bienvenido a mi base secreta señor— dijo sonriendo— Ahora si me permite, venga por aquí, quiero presentarle a mi familia.

Caminamos por un pasillo hacia una especie de cripta húmeda y antigua. Apenas cruzamos el umbral, una hilera de luces se encendieron, y ante mí se presentaron una serie de grandes tumbas, de aspecto imponente, finamente talladas y presentadas.

Me acerqué a ver y mi sorpresa fue increíble, aquí se hallaban las diferentes generaciones de La Cucaracha. Ahí entendí de que estaba hablando.

— Esto no es algo de todos los días señor, ser La Cucaracha es un trabajo que se traspasa de generación en generación, yo soy la décima generación y me temo que la última — dijo mientras apretaba un botón— Ya no hay nada que se pueda hacer, el mundo está ante el último eslabón de héroes nacionales.

— ¿Pero cómo funciona todo esto?— pregunté desconcertado.

— Ser La Cucaracha es el traspaso de un padre a un hijo. La Cucaracha anterior fue mi padre, y ahora estoy yo. Pero hoy tan solo cuento con treinta y cinco años, no tengo linaje y dudo que está tradición de sangre pueda seguir persistiendo.

Repentinamente la conversación fue interrumpida por el hombre que me había recibido apenas había llegado. Traía una bandeja con un vaso de agua y otro de whisky.

— Pero usted es un hombre joven aún, tiene gran porte, es un héroe reconocido— bebí un poco de whisky— Tiene tiempo de encontrar una bella mujer, que le pueda dar un hijo y así seguir manteniendo el linaje... Nunca es tarde para el amor.

— Si, lo entiendo, pero creo que ya encontré el amor en otro lado, en otros brazos — dijo con una risa de enamorado.

— ¿Y dónde está esa bella dama? — pregunté contento.

— Creo que no me ha entendido— hizo una seña y el hombre que había traído los vasos se acercó, lo abrazó y se besaron— Ahora ya comprende ¿No es así?

Me quedé un silencio un ratito, me bebí todo el whisky y luego sonreí.

— Ahora entiendo cuál es el problema— le contesté carraspeando.

— Pero para mí no es un problema — me respondió abrazando a su amante— Creo que ya es hora de que esto se corte, hemos hecho mucho por este país, me parece que ya es momento de descansar ¿No cree?

— Lo comprendo, no es fácil esta tarea, ni mucho menos es fácil mantener el orden en un país que está construido sobre los cimientos del desorden — dejé el vaso sobre una mesa — Espero de corazón que sean felices.

Se hizo un silencio, pero no incómodo sino agradable, hasta que la pareja de La Cucaracha habló.

— Ya van a ser las doce ¿Desea quedarse a almorzar? — me preguntó.

— Sería un honor quedarme, pero necesito volver a mi casa. Deseo ordenar toda esta información, para empezar a redactar la nota, que será publicada el viernes. Si le parece, el sábado puedo acercarle la revista para que usted la conserve y allí aceptaré la propuesta de quedarme a almorzar.

— ¡Me parece una buena idea! — dijo La Cucaracha.

— Pero antes debo pedirle un favor ¿No le molesta que le tome un par de fotos, para ilustrar la nota?— le pregunté sacando la cámara de la mochila.

— Para nada— dijo él — Pero vayamos arriba, comprenderá usted que este lugar debe permanecer lejos de las cámaras.

Subimos arriba por las mismas escaleras donde habíamos entrado. Le tomé un par de fotos junto a la bandera Argentina y al lado de su novio, luego sentado en un sillón y finalmente me marché.

Me despidieron muy cálidamente y dijeron que el sábado me iban a estar esperando. Mientras iba por la ruta tuve la sensación de que había estado en otro mundo completamente distinto, y había tenido la posibilidad de haber conocido a dos seres humanos increíbles.

Contemplé el reloj y eran casi la una del mediodía, el hambre me estaba apuñalando. Antes de volver a casa pasaría por el restaurante de «el Tano», necesitaba una buena dosis de pastas caseras.


VI


   Finalmente la nota fue publicada, y causó gran revuelo en la sociedad argentina. Todos habían conocido la intimidad de un héroe tan grandioso como el nuestro. El Gringo tenía razón, esa entrevista me había cambiando la vida, desde ese momento fui invitado de honor en múltiples programas de televisión y de radio para hablar de mi encuentro con aquel superhéroe. Estuve hasta en la mesa de Mirtha Legrand, hablando de La Cucaracha, la nota y todo lo vivido, ante la mirada atónita de los demás comensales que evidentemente tenían muchas preguntas para hacerme.

Pero antes de que todo eso pasara, como había sido prometido, le llevé a La Cucaracha el ejemplar de la revista y junto a uno del Gringo Rossi que lo quería autografiado.

— ¡Lindo personaje el Gringo! — me dijo con una una sonrisa mientras tomaba una lapicera de uno de los cajones de su escritorio.

— No me diga que usted lo conoce — le dije maravillado — ¿Cómo sabe usted de él?

La Cucaracha firmó la revista y me la entregó. Me miró a los ojos con una sonrisa pícara y me dijo:

—  Las cosas que pasan en la cama, deben quedarse en la cama — tomó un trago de agua.

Yo tragué saliva y miré para abajo, tomé la revista y la metí en la mochila. No iba a hacer ningún comentario al respecto, ya lo había dejado muy en claro.

Finalmente almorzamos, y a eso de las tres de la tarde me retiré demasiado agradecido con la calidad humana que me había encontrado. Me dijo que tenía las puertas abiertas para cuando quisiera, ya que había encontrado en mí un buen amigo.

Cuando iba por la ruta no lo podía creer, ni mucho menos todo lo que vino después. La «Entrevista con La Cucaracha» había sentado las bases de una historia increíble, llena de héroes y villanos.

Me apenaba un poco saber que el linaje de esta estirpe de nobles héroes estaba llegando a su fin, pero por otro lado sabía que ellos habían entregado su cuerpo y su alma por un bien mayor. En ese momento sentí una sensación hermosa dentro de mi cuerpo, me sentí orgulloso de haber nacido en ésta tierra.


FIN.



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VERSIONES ALTERNATIVAS

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APARICIONES PERIODÍSTICAS 

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QUE VIVA EL AMOR








lunes, 5 de octubre de 2026

LA CUCARACHA: HISTORIA DE UNA ENTREVISTA - PARTE 1

 




-.- INTRODUCCIÓN -.-



Volviendo a los cuentos


   Había pasado mucho tiempo desde la última vez que había escrito algún relato, o cuento breve. Lo que fue este año me la pasé entre ensayos y publicaciones en el blog, hasta que me volvió a picar este bichito de la escritura, y decidí hacerlo con un personaje ya característico de mi repertorio, aunque haya permanecido oculto en sus inicios —pero de eso hablaremos más adelante.

Ahora solo quiero hacer una pequeña introducción para hablar un poco de la importancia de escribir, no solamente cuentos, sino también relatos, novelas, ensayos, poesías, etc, al final lo más hermoso que tiene todo esto, se encuentra en esa mirada personal y creativa que uno puede darle a lo que está redactando.

Es indispensable hoy por hoy volver a la escritura y verla como un ejercicio importante para el autoconocimiento, y el descubrimiento de aquellas cosas que muchas veces permanecen ocultas, pero que al liberarlas, mediante un impulso creativo, salen a la luz para iluminarnos o hacernos ver cosas que antes no entendíamos (o para sanar lo que nos hace mal).

Volver al cuento significa para mí, reencontrarme con esa vieja pasión y ese gran amor por la fantasía, por dejar volar la mente, por creer que soñando se pueden lograr las cosas.



La Cucaracha


   Este personaje (La Cucaracha) no es nuevo, lo creé por allá en el año 2017 o 2018, cuando estaba muy metido con la película y el cómic de Watchmen (Alan Moore y Dave Gibbons), me fascinaba esa idea de héroes no tan poderosos,salvo el Dr. Manhattan, pero el resto eran humanos como tal. Recuerdo mi obsesión por Nite Owl, a la vez que en ese momento, había aparecido en mí vida otro personaje clave, llamado The Tick o en español La Garrapata (Ben Edlund). La comedia que este último personaje manejaba, y sobre todo el hecho de ser medio ridículo, me dio pie a crear a La Cucaracha, un personaje al puro estilo argentino.

[Hay que mencionar también la influencia de personajes como The Phantom de Lee Falk]

   En un principio no iba a estar solo, aparecerían junto a él una especie de liga de superhéroes. Empecé entonces a escribir un intento de novela que, como es de público conocimiento, no pude terminar. Pero luego, uno o dos años después, hice un cómic de La Cucaracha, basándome en el «Especial Paramilitar de Navidad de Lobo», en donde este sostiene una guerra contra Papá Noel. Este cómic lo publiqué en el blog, recién en el año 2022, pero lo había dibujado dos años antes, en el 2020. (En ese momento me encontraba en la creación de otro personaje llamado El Hombre sin Cara, una especie de detective, y junto a La Cucaracha, fueron publicados en la página llamada «Tu Cómic» 一 si no mal recuerdo 一 pero sin mucho éxito).

Ahora, con estas nuevas ganas de querer escribir algo, lo retomo con el fin de cerrar su idea, de darle ya una personalidad definida, y porque no, ser el puntapié inicial para que algo nuevo surja en base a este ser tan querido (al menos por mí).


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La Cucaracha

Por..MARK
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I


   Existen muchos tipos de héroes. Los hay con capa y sin capa, en los cómics, en el cine o en las series, pero hay otros que son de carne hueso. Me atrevería a decir que más humanos que usted y yo. Quizás no sean los mejores, ni tengan el porte y los poderes del típico héroe americano, pero al final del día nos vamos a dormir sabiendo que es nuestro personaje ilustre. Es argentino y eso ya basta para justificar cualquier intento de acción heroica.

Cuando lo conocí, yo trabajaba en ese momento escribiendo artículos y haciendo entrevistas a grandes hombres y mujeres de la República, que luego salían publicados en una revista muy importante llamada «Miradas». El ejemplar se editaba en ese momento junto al diario «Amanecer Informativo», bajo la estricta dirección del Gringo Rossi, y salía todos los viernes a las seis de la mañana.

Fue el mismo Gringo quien me dijo un día que le hiciera una nota a aquel tan extraño personaje, pero no por eso menos conocido.

Sabía de su existencia, pero nunca había creído conveniente poder entrevistarlo. La revista «Miradas» generalmente hablaba de grandes eruditos, médicos, docentes, filósofos, pensadores, pero un superhéroe del siglo XX, nunca se nos hubiera ocurrido, o más bien creía que no me sería permitido.

Pero Rossi me dijo que había hablado con el que se encarga de la parte creativa de la revista y le dio la autorización para que yo le hiciera una nota. Ese mismo día, sentados en un café, teniendo en frente a la majestuosa plaza San Martín, me pasó un sobre con la dirección de éste personaje, en donde había un número de teléfono, un recorte de prensa y una foto en blanco y negro. Le dije que me iba a poner en contacto con él lo más rápido posible.


   Cuando llegué a mi casa, a la noche, me senté frente a la ventana, en el clásico escritorio que todo periodista debe tener, es decir, medio desvencijado y lleno de papeles, anotaciones y cosas que jamás terminé. Miré la foto, ahí aparecía este extraño hombre, se veía alto, más o menos de un metro noventa de altura, vestido con ese típico traje de maya, complete entero, con una capucha a lo Batman y con unas antenas largas que se sostenían firmes, para después caer en las puntas. Tenía buen lomo, al parecer entrenaba, de lo contrario no tenía otra forma de explicar esa complexión. Aparecía en esa misma imagen una mujer con un niño y al lado un oficial de policía. En el reverso de la foto se veía una fecha: «Septiembre de 1979».

Dejé la foto a un lado y observé aquel recorte de diario (también antiguo) aparecía la misma foto que miré recién, pero al lado se leía lo siguiente:

«Esta mañana, en la calle Lucio V. López y Laprida, una mujer fue víctima de un ataque brutal por parte de un grupo de dos malvivientes, para intentar arrebatarle la cartera. Los gritos de su hijo, que cuenta con apenas un año de edad, alertaron a nuestro protagonista principal La Cucaracha, quién haciendo uso de sus habilidades de superhéroe, logró reducir a los malhechores, que finalmente, gracias al accionar del oficial Miguel Ángel Portillo, jefe de la seccional Gral. San Martín, fueron encerrados en el calabozo a la espera de su sentencia. Otro día en el que La Cucaracha no defrauda a la hora de salvar a los ciudadanos».

La existencia de la cucaracha era una historia increíble, y convertía a la ciudad en una centro de atracción para los que buscaban conocer aquel noble personaje.

Puse la foto y el recorte en un folio para guardarlos en una carpeta. Por último tomé una tarjeta que estaba adentro del sobre en donde se leía la dirección y el número de teléfono de este personaje. Me decidí a hacerle una llamada mañana por la mañana, ya eran cerca de las diez de la noche, y no quería andar importunando a estas horas. Total estaba seguro de que iba a aceptar darme una nota, sobre todo sabiendo lo importante que era para nuestra localidad.


II


   Cuando lo llamé por teléfono para agendar la entrevista, hubo algo que me pareció extraño, su voz no sanaba gastada, como alguien que ya está viejo, de hecho sonaba con demasiada vitalidad, casi juvenil. Eso me hacía ruido, sobre todo si tenía una foto de él a finales de los años 70's. Sin embargo no le di mucha importancia, lo tomé como un detalle al pasar y quedamos en vernos en su casa el lunes de la semana que viene a las diez de la mañana.

Hoy estábamos a jueves, tenía un tiempo para preparar todo lo relacionado a la entrevista, preguntas, posibles repreguntas, pero lo más importante, tenía tiempo para investigar, quería saber más de él. Si bien ya de chico había sido criado con su historia, puesto que era un personaje destacado y sobre todo, con la idea de hacer siempre un bien a la sociedad, combatiendo el crimen más aberrante, y hasta el día de hoy seguía apareciendo para hacer justicia.

Tengo entendido que no fue una figura mediática, nunca aceptó entrevistas, a no ser que sean de forma escrita. Encontré en internet una copia del semanario «El Nacional», donde se encuentra una extensa nota, en donde La Cucaracha explica muy por encima sus motivaciones, sus sueños y su propósito. Dicen por ahí, algunos medios un poco amarillistas, que nunca se sacó su traje, es decir que su identidad hasta el día de hoy parece un misterio. Ni siquiera para votar, de hecho en el padrón electoral, cuando me fije, figura como La Cucaracha ¿Acaso estamos ante alguien que fue devorado por su propio personaje? Porque de lo contrario no me explico cómo puede ser que durante décadas no se haya revelado su identidad. Hasta Batman a veces falla en ocultar quién es ¿Qué tiene entonces de especial La Cucaracha?



   Desentrañar sus métodos era para mí lo más importante, evidentemente no iba a revelar su identidad ¡Sí no lo podía hacer ni el presidente, menos lo voy a hacer yo! Aunque existía la posibilidad de que si mis preguntas eran lo bastante inteligentes, tal vez lograría hacerle «pisar el palito» y así sacarle información relevante. No quería que mi entrevista fuera igual a las otras que ya le habían hecho, necesitaba hacer algo diferente, darle un giro de tuerca que refleje otros aspectos del héroe local.

El sábado me había puesto en contacto con un amigo, muy fanático de los cómics y del mundo de los superhéroes. Entre un par de vinos, se puso a contarme que la historia de La Cucaracha, se remonta a inicios de 1900, cuando apareció por las calles de la ciudad protegiendo a niños y damiselas indefensas. Al principio la gente le tenía miedo, pero después se fueron acomodando, sobre todo cuando vieron que estaba del lado de los buenos. Lo que convenció a la ciudad, fue cuando La Cucaracha sola, se enfrentó a la mafia del «Tuerto» D'Alessio, un italiano que había llegado a estas tierras buscando fortuna y aprovechándose de los demás. Dicen que recibió un par de balazos, pero aún así finalizó su misión, capturó al tano y a la semana siguiente La Cucaracha reapareció como nueva, nadie se lo explicaba, pero ahí estaba ese héroe nacional, nacido mucho antes que los famosos americanos.

Este amigo me comentó que nunca nadie logró vencerlo, si es verdad que estuvo un tiempo ausente, en especial durante los 90's, pero después reapareció en plena crisis del 2001, para tratar de contener a la turba de gente que estaba saqueando y arruinando la ciudad. Más allá de la aparente «inmortalidad» y la capacidad de no envejecer, La Cucaracha no tenía ningún poder sobrehumano, no podía volar, no escuchaba a través de las paredes, no lanzaba rayos X, ni poseía una fuerza descomunal. Es un humano como vos y como yo, un poco raro, pero un humano al fin.


   Me enteré además que armó una pequeña comisión con otros héroes argentinos, esto fue durante los 60's pero no prosperó, todos tenían que luchar contras sus egos, todos querían ser más, y al final se repartieron cada cual a su lugar de origen.

Dicen que La Cucaracha se enamoró una vez, y ese amor lo sigue hasta el día de hoy, no sabe quién es, no sabe ni cómo se llama, pero dicen que está en su casa (eso es algo que ya el lunes averiguaré).

Cuando me senté el domingo a la noche con toda esta información recaudada, me di cuenta que esto evidentemente era cosa seria, no estaba tratando con un loquito que se creía un superhéroe, acá había algo más, algo mucho más profundo, que quizás no tenía una respuesta concreta, pero que tal vez mañana podría al menos intentar develar.






III


   Llegó finalmente el lunes.
   A las ocho de la mañana llegué a la oficina de redacción, le avisé al Gringo de la nota y no tuvo ningún tipo de decoro al disimular una alegría inmensa. Yo no comprendía que tanta publicidad le hacían a un héroe del siglo XX. Evidentemente algo raro tenía, pero tampoco era para tanto.

—¿Cómo que no es para tanto?— me dijo indignado al escuchar mi comentario— Vos andá y vas a ver, te va a cambiar la vida, te lo aseguro, y dale un saludo de mi parte.

¿Qué le mande un saludo? ¿De parte del mismísimo Gringo Rossi? ¿Es que acaso se conocían? A ver, él me había dado ese sobre, aunque también se lo podría haber dado otro y él solo hacérmelo llegar a mi. En todo caso, los misterios ya se iban a develar en unas pocas horas.

Fui hasta mi oficina, abrí el cajón y saqué la grabadora junto a una cámara de fotos. Calculaba que no se iba a negar a ser retratado solo para estar en la tapa de la revista, de lo contrario tendría que hablarle a Jorgito Belmonte, un gran ilustrador, para que me hiciera un dibujo de La Cucaracha en base a mis descripciones. En todo caso era más fácil la foto.

Salí de la redacción, subí al auto y me fije en la dirección. Antes de salir llamé a La Cucaracha para avisarle que estaba en camino, él dijo que fuera tranquilo total tenía todo el día.

El auto arrancó y partí hacia aquel lugar alejándome de todo el centro urbano, estaba casi a la altura de la ruta principal pero muy al fondo, oculto. Sonreí al imaginarme un panorama al estilo clásico de una «baticueva», a estas ya nada me sorprendía.

El sol de verano comenzaba a picar en mi piel, adentro del auto sonaba algo de Creedence, mientras ensayaba en mi mente las preguntas trampa, esas que como sagaz periodista, me iban a dar mucha información valiosa.

A las 9:30 de la mañana me encontraba frente a un portón de madera muy bien cuidado, estaba sin traba, lo abrí y crucé, luego lo cerré y proseguí la marcha. Empecé a subir por un camino empinado, algo pedregoso, pero en muy buen estado. Ante mí sólo había un árido paisaje, luego de pasar por esa subida un poco difícil, ya el camino se normalizaba, y comenzaba a divisar algunos árboles, que luego se fueron uniendo en frondoso bosquecillo, por el cuál él camino se abría paso, mientras el sol resaltaba el potente verdor de aquellas plantas.

Después de unos veinte minutos, llegué a una gran puerta de rejas protegidas por un tapial, en donde montando a él, se hallaban las esculturas de dos gárgolas. Me quedé mirando, como esperando a que alguien saliera a mi encuentro para abrirme la puerta, pero ésta se abrió sola, ni bien alcancé a pasar se cerró detrás de mí con un movimiento tranquilo. Seguí avanzando, ya la vegetación se hacía algo tupida, casi selvática, y fui a parar al interior de un jardín finamente decorado con flores de todos colores y hermosos frutales. Paré la marcha y me bajé. Ante mí estaba la visión increíblemente grandiosa de una estructura similar a una fortaleza, era como encontrar un castillo perfectamente construido en este siglo.

Era hermoso en todos sus detalles, una construcción que sabía equilibrar lo antiguo con lo moderno.

Miré a mi alrededor y estaba como en una especie de Edén artificial, dentro de una ciudad que al parecer tenía un señor disfrazado de superhéroe ¡Sí que le había ido demasiado bien en el negocio de estar del lado de los buenos! Yo ni trabajando horas extras en la redacción sacaba lo suficiente como para poder vivir así.

Estaba tan alucinado mirando todo lo que había a mí alrededor, que no escuché acercarse a un hombre joven, que cuando me saludó no pude evitar sorprender me.

— Disculpe si lo he asustado— dijo con una sonrisa un poco tímida.

—No se preocupe, al menos no podrá matarme— le respondí entre risas.

—Usted debe ser el periodista de la revista «Miradas» ¿No es así?

— Si el mismo vengo a hablar con laaaa...

— La Cucaracha— me corto las palabras de la boca— Pase lo está esperando.

Entramos a la casa y si ya desde afuera era algo de no creer, adentro todo parecía de película. Muebles antiquísimos, reliquias antiguas, todo estaba perfecto, sin ninguna partícula de polvo. Había fotos de personas que no conocía, y otras que evidentemente sí, como una fotografía de Juan Domingo Perón, otra de Humberto Ilia, una de Alfonsín y otra con Néstor Kirchner. Al parecer se trataba de alguien que le interesaba la política ¿O era simple compromiso?

El hombre me hizo pasar a una sala para esperarlo, allí había un par de sillones, un estante abarrotado de libros y una pintura de la misma Cucaracha al lado de un perro — quizás suyo, no sabría decirlo.

No habían pasado ni diez minutos cuando la puerta en la habitación en la que me encontraba se abrió y ahí estaba él.

A pesar del nombre, su imagen imponía respeto, era alto, un metro noventa aproximadamente, el traje era de un color marrón y bien pegado al cuerpo, tenía ojos negros, estaba bien afeitado, poseía una contextura atlética, por lo que al parecer tendría unos treinta y cinco años pero ¿No se trataba de alguien de principio de 1900? Me iba a explotar la cabeza.

Nos dimos la mano y me pidió que me sentara. Me sirvió un whisky y él solo tenía agua en una botella, me dijo que no era de héroes tomar alcohol. Dejó los vasos en una mesita y se sentó frente a mí, cruzando la pierna izquierda en posición relajada, con ambos brazos recostados en el apoyabrazos del sillón.

— ¿Está listo para hacer las preguntas? — Me dijo.


CONTINUARÁ...



viernes, 2 de octubre de 2026

A LAS DEIDADES DEL MUNDO (O SOBRE LA SALVACIÓN)

 MENSAJES VERDADEROS


UN TEXTO DIRIGIDO A TODO AQUEL QUE QUIRA OÍR 



Por...MARK
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**EL ARCO DE LAS DEIDADES**


1- A las Deidades del Mundo
les dejo este mensaje para 
las nuevas generaciones:

2- No condenen al ser humano,
entiendan sus necesidades.
Sus acciones son producto de
sus ignorancia.

3- La mentalidad actual está 
consumida por sus propios 
egos, mismos egos que 
hacen nacer en él 
la vanidad.

4- No hay peor ser, que aquel 
que se cree superior.
La superioridad es un invento
de las sociedades modernas.

5- Lo superior, en esta actualidad
no significa mejor, sino
que está ligado a una sola 
palabra: apariencia.

6- Somos esclavos de la 
apariencia.
Somos un subproducto 
de la era del consumismo.
Somos los herederos de 
costumbres impropias.

7- El uso desmedido de lo
que ni siquiera tiene un 
sentido, degrada al espíritu.
Nos la pasamos comprando 
cosas que no necesitamos
¿Pero acaso tienes entre
tus manos, lo que verdaderamente
deseas?

8- Ir en contra de la sociedad 
de consumo superfluo, es el
inicio de este camino.

9- La búsqueda de respuesta 
a las preguntas más elementales,
nace en el momento en el que
alma se desprende de aquello 
que antes consideraba importante. 

10- Te pregunto a tí 
¿Qué puede ser más importante 
que el conocimiento, el arte y el amor?
No existe nada más hermoso 
que esas tres maravillas.

11- En este planeta estamos
rodeados de riqueza 
y no somos capaces de 
darnos cuenta.
Hay que observar en vez
de mirar.




**EL ARCO DE LA PIEDRA**


12- Lo sutil es invisible sólo 
para los ojos ignorantes.
El que no quiere saber ve 
una piedra y no puede ver 
más allá de la piedra.

13- El sabio toma una piedra
y observa en ella la energía 
que vibra en su interior.

14- La piedra entonces deja
de ser piedra, cuando se la
analiza como un objeto que
también influye en las
decisiones de la realidad.

15- Con esto quiero decirte,
que todo cuanto existe 
cumple una función trascendente.
Y no necesariamente debe 
tratase de un ser vivo.

16- Porque la piedra ES 
a pesar de no tener un 
sistema nervioso o
respiratorio.

17- El humano en cambio, con
sus infinitas posibilidades,
puede elegir si quiere SER o 
NO SER. 
De él depende su necesidad 
de evolución.

18- Muchas veces haber
sido bendecidos con el don
de la conciencia, no significa 
que uno automáticamente 
ES.

19- Para llegar a SER hace
falta mirarnos como a la
piedra.

20- A diferencia de la piedra,
no necesitamos que otro
nos mire, cuando tenemos el 
poder de la introspección.

21- Mirar para adentro, significa 
virtuosismo y valentía.
Es el primer paso para llegar 
al estado de SER.
Ahí nos damos cuenta que 
tenemos alma.

22- Pero las piedras no
poseen alma.
Que equivocados que 
estamos, todo emana de
una misma fuente.
Todos somos creación del
Uno. TODOS tenemos un 
poco de su energía.

23- Estas miradas son 
producto del estudio interno 
y externo. Sólo comprendiendo 
nuestro nivel, seremos capaces 
de discernir todo esto que 
les acabo de decir.





**EL ARCO DEL FIN Y EL CAMBIO**


24- El tiempo será el encargado 
de decir si estaba o no en lo 
correcto.
De momento ésto es lo único a 
lo que me puedo aferrar.

25- Deseo poder traspasar las
capas de la realidad y hacer 
de este lugar el paraíso que
alguna vez fue, y evitar así 
que el hombre caiga ante la 
tentación de la guerra.

26- La violencia es la prueba 
de todo lo que hemos desaprendido 
de los grandes maestros.
Sus enseñanzas no han producido 
ningún efecto en nuestra 
conciencia.

27- Deberíamos sentir vergüenza 
por tantos malos hábitos, por ser
tan hypokritēs, y negar la 
sabiduría ancestral.

28- Si seguimos ignorando a
aquellos cuyos mensajes y 
acciones vienen a abrirnos 
las puertas a una sociedad 
mejor, entonces nos merecemos
el infierno.

29- Tenemos que volver al centro.
Ahí donde está nuestra verdad
interior, rescatar nuestra mente
y despertar del adormecimiento.

30- Sólo así seremos libres
¿No es ese acaso el mayor 
de los deseos?




**EL ARCO DE LA REDENCIÓN**


31- No niegues tu esencia divina.
Eres fuerte ante el avance 
indiscriminado del tiempo.
Aunque ahora nadie te entienda,
mañana se arrepentirán por no haberte escuchado.

32- Lo nuevo exige un 
entendimiento de lo viejo,
sólo así se logra entender 
los procesos evolutivos.

33- El ser humano es fuerte, 
pero se resiste a entregarse a 
las manos de los poderes 
superiores, que serán quienes
lo guiarán hacia su verdadero 
camino.

34- Lo importante de redescubrir 
la esencia, es que ahora todo 
tiene otro sentido.
Nos sentimos nosotros mismos.
No existe necesidad de fingir.

35- Nos encaminamos al Mundo
Nuevo, pero antes de llegar 
a él, vamos a tener que pasar, 
de forma obligatoria, por algunas
turbulencias.

36- Las tormentas son el
síntoma de que estamos 
depurando toda esta polución.

37- La contaminación nuclear, 
los residuos de la guerra y la 
basura acumulada por años 
de consumo, será erradicada.

38- Dejaremos de lado las
ordenanzas de un algoritmo
y lograremos ser independientes 
de tanta intoxicación tecnológica.

39- El Mundo Nuevo no será 
el Edén, pues en apariencia y
calidad de vida, se verá mucho 
mejor.

40- No necesitaremos de un 
Dios controlador, porque después
de muchos milenios, por fin la
Deidad Creadora podrá respirar
y descansar.

41- Le demostraremos al 
Todopoderoso que ahora sí 
puede de verdad, confiar en
nosotros, porque ya aprendimos
la lección.

42- En en Nuevo Mundo seremos
capaces de redimirnos, 
aprender de los errores, 
y estar más conectados con
quién realmente somos.

43- Cuando miremos hacia 
atrás, veremos que el pasado
fue sólo una mancha negra 
en nuestra historia.

44- El futuro será siempre lejano,
por eso no nos preocupa.
Mejor es enfocarnos en el presente,
así se vive mejor y más consciente.




FIN.

*