sábado, 25 de julio de 2026

ODA AL DESAHOGO - Sección A

CON EL ALMA EN LLAMAS


RENACER DESPUES DEL LLANTO



Por...MARK
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INTRODUCCIÓN


Los mil porqué...



Cuando usted lea esto, le recomiendo que no me haga caso, son sólo las paparruchadas de un adulto que no sabe cómo carajos llevar adelante la vida, y más cuando lo único que ha podido entregar son fracasos. Ahora me doy cuenta lo importante que era el pesimismo en mi vida, y lo vigente que sigue estando en esta existencia tan negada.

Uno se pregunta más de mil veces porque nos toca esto, porque me tengo que enfrentar a situaciones que no hacen más que afectar y degradarme, a tal punto que me convierto en una bolsa de carne completamente masacrada por la embestida salvaje de los sucesos que, fortuitos o no, han designado que hoy yo esté más deprimido que hace dos o tres años atrás.

¿Y qué hago con eso? No voy a conmover a nadie con mi historia, esto no es una película de Disney, esto es la vida real, aquí la gente sangra, muere, se enferma, y no hay poder del guión que nos pueda revivir. Nadie va a aparecer mágicamente para solucionar nada, es más, generalmente aquel que aparece mágicamente, en vez de ayudar suele ser el que más destruye.

Y así me paso las veinticuatro horas del día, preguntándome por qué la tortura ha decidido ensañarse conmigo y como hay tanta gente buena que tambien tiene ganas de salir adelante, de sonreirle a la vida, pero parece que a Dios o al destino eso no no le agrada. No nos quiere ver felices ¿Y por qué querría vernos sonreír? Si él mismo se ha encargado de orquestar un perfecto infierno sobre esta bola terrosa que llamamos Planeta Tierra.


Un engranaje del sistema



De seguro muchos estarán de acuerdo con que hoy poco se puede hacer cuando se cae en manos del sistema y este hace lo que quiere con nosotros. Sus manos negras mueven los hilos de toda una industria dedicada a fomentar la pobreza mental y a desacreditar a aquellos que quieren traer paz y bienestar a la tierra. Este sistema parece aliado con los más viles arcontes, que despliegan su campo de energía altamente negativa, para atraparnos en ese bucle malicioso, sin darnos la más mínima chance de poder salir ¿Será que mi depresión es obra de los arcontes? ¿Será pues que esta locura mía no es del todo mía y es impuesta por fuerzas que son mil veces más poderosas que cualquier otra entidad? No puedo aseverar nada, aunque tengo cierto dejo de certeza que me hace pensar que toda esta violencia que estamos viviendo no es casualidad. Ahora bien, la única certeza que poseo en mi mente es la de ser otro engranaje más de este sistema, quiera o no, fui escupido a la tierra con el fin de seguir haciendo funcionar la maquinaria de opresión. Obviamente eso siempre será contra nuestra voluntad, al sistema 一o a los arcontes一 poco le importa si estás de acuerdo o no con sus antinaturales decisiones.



La vida laboral: una catástrofe


Nadie trabaja porque realmente quiere, en realidad lo hacemos porque nos vemos forzados a realizar cualquier actividad a cambio de un poco de billetes, que bien o mal aseguran nuestra subsistencia. El problema del desempleo, por lo menos desde mi experiencia como actual desempleado, es que hay toda una psicología detrás, que a uno lo empuja a considerase un inútil, puesto que quien no trabaja no está haciendo nada, a ojos de quienes disfrutan de la esclavitud (porque no tienen más remedio que ese).

Sentirse un inútil es totalmente demoledor, cambia por completo tu forma de ver la vida, te hace sentir culpable por tus fracasos y nadie logra empatizar realmente con tu situación. Generalmente se asocia a la falta de trabajo de una persona con poca ganas de hacer o con un estética que no es acorde. Pero déjame decirte que no eres el culpable de tu estado de desempleo, ni de que aun después de que hayas terminado la carrera no vayas a conseguir algún trabajito. Todos sabemos que mientras estemos vivos, nada es del todo seguro, el problema está en que ese mal real se oculta en un contexto social, político, económico y hasta cultural adverso en el que nuestra realidad no parece ser compatible.

El desempleo no es que no te llamen para cubrir un puesto y ya, es mucho más profundo, está ligado a cuestiones de mercado (oferta-demanda), a cuestiones económicas (inflación-impuestos altos) y así podría enumerar un sin fin de situaciones más que escapan por completo de tu control y el mío.

Ante estas injusticias no se puede mantener la calma, porque mientras uno lucha por no perder las más mínima esperanzas, del otro lado el sistema sigue queriendo su parte, sigue deseoso de que le des dinero, aun cuando lo consigas teniendo que vender tu dignidad o tu libertad, que es lo más sagrado que tienes entre tus manos.


Nota: aprender que no todo es mi culpa


La conclusión que saco después de escribir esto, es que no todo es mi culpa, al menos eso me libera de un cierto peso que ya estaba harto de cargar y que no era mi responsabilidad llevar sobre mis hombros.

Tenemos que aprender a identificar cuando algo es nuestro y cuando algo es impuesto por la gente que nos rodea. Puedo ahora decir, que entre tanto ruido, tu presencia es valiosa. Vales más que cualquier cosa. Todos tenemos un valor, lo importante es saber verlo.

No es que ahora esté menos pesimista, es que te estoy compartiendo algo de la poca luz que me queda




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PARTE PRIMERA 



I


Me marcho sabiendo que a nadie le importo.
Los escritos se han vuelto tan decadentes que
ya no sé si seguir escribiendo.
Es que no puedo hablar de otra cosa que no
sea mi angustiante sinsentido y mi falta de
fe sobre el hecho de que las cosas tal vez
(y solo tal vez) puedan salir bien.


II



Creo que esta angustia me ha invadido
demasiado. Siento el cuerpo cansado, no
se cuanto más pueda aguantar esta maldita
existencia.
No quiero romantizar la muerte, a fin de cuentas
lo que me importa es mi muerte, los demás
que hagan lo que quieran, yo no soy una brújula
moral o un consejero espiritual que los va a iluminar.
Yo no vendo ni compro falacias, manejo mi verdad, y
es lo único que me importa.


III



Todo el mundo me juzga, nadie me quiere ver vivir
en paz. Se arremolinan en mi vida como moscas
frente a la carne podrida, y con la misma intención,
manosean mi cerebro ¿Con qué propósito?
Con ninguno más que el de provocar en mí
aún más ese rechazo hacia la sociedad moderna.
Estúpida ciudad en la que me tocó nacer.
Maldito seas país que me dio su falsa nacionalidad.
Maldito sea mil veces el destino por haber querido
que yo experimente la vida.


IV


El pesimismo ya no es una alternativa o algo
que antes lo tomaba muy a la ligera. Desde
principios de este año me di cuenta que el
pesimismo el respuesta clave hacia la mierda que
nos ofrece la vida ¿Yo por qué tengo que elegir comer
mierda? Prefiero degustar contento la tierra que me
brinda la idea de que nada tiene un sentido como tal.


V



Yo que hice tantos ensayos sobre la importancia
del propósito y confié y creí en ello, como
una señora jubilada que se entrega al Cristo crucificado,
y ahora, en el choque con la realidad descubrí que no
estaba tan equivocado y que mi propósito en la vida
es la resistencia pesimista contra la positividad falsa y
tremendamente tóxica.
Con mi oscuridad latente, voy a desenmascarar a los farsantes
que quieren vendernos que nunca estuvimos mejor que
ahora, cuando la pregunta sería ¿Alguna vez en nuestra historia,
estuvimos mejor?


VI


Convivo día a día con la peor humillación posible,
la que me hago a mí mismo, al darme cuenta que no
consigo más que espantar. Soy como un alma en pena
profundamente triste, que se odia a sí misma.
Mirarme al espejo es tortuoso, así que trato de no hacerlo
mucho.


VII


Soy un inútil a mis ojos y a los ojos de los demás.
29 años de vida entregados a la desesperanza y con
la posibilidad completamente negada de progreso.
Me han robado la fantasía de soñar con ser alguien, sin
ese ideal ya no puedo soñar ni siquiera con ser artista.
Soñar, algo que es tan fácil, pero lo es cuando estás bien,
si no duele. Duele más que un balazo.


VIII


Me he convertido en una lacra que succiona lo peor de la
mugre que hay sobre las calles.
El sentimiento de inutilidad se apodera hasta tal punto
que ya no se que hacer.
Veo las ofertas de trabajo, veo todo tan inalcanzable,
porque apenas puedo cumplir con uno o dos de los
requisitos.
Después de mandar el CV viene el silencio, ese profundo,
largo y desgarrador silencio y otra vez la
culpa ¿Seré yo el problema? ¿Es mi pelo? ¿Es mi cara?


IX


La piedad de los demás solo me hacen sentir más
frustrado.
Me mandan las ofertas de empleo, pero no se dan
cuenta que me hace mal, porque yo sé que el silencio
de esos lugares es para mi perpetuo.
Estoy ligado a la inutilidad.
Estoy ligado a la falta de progreso.
Estoy ligado al dolor de no poder desarrollarme como
alguien íntegro.


X


Para quienes valoran el esfuerzo, yo no soy nadie.
Para los que valoran el hecho de no rendirse, 
yo soy un simple imbécil.
Nací ¿Para qué nací? ¿Vine para sufrir?
«Estamos aquí para ser felices» dicen.
Cómo se puede estar feliz cuando
todo está diseñado para matarnos.
Si no es lo que nos rodea, somos nosotros mismos 
los causantes de nuestro propio fallecimiento.


XI



Esto, como todo lo que escribo no será
leído por nadie.
¿A quién le interesan los traumas ajenos?
Salvo a algunos hijos de puta que festejan
el dolor y la mala suerte de los otros.
Yo no deseo importarle a nadie, más que a mí mismo.
Nacemos solos y moriremos solos.
¡Ya está, la mentira de la hiperconectividad se desmoronó!
Ahora estamos más solos que nunca.


XII


Olvidado por Dios mi venganza es dejar de creer en él.
Si no le importo, menos me va a importar él a mí.
Aprendí a vivir sin religión, buscando cualquier 
excusa para contradecirla.
¿Los que creen en Dios, disfruten de que les mientan?
Porque mi único consuelo tiene que ser esperar 
a ir al paraíso para poder vivir en paz.
¿Por qué no puedo desarrollar mi vida en 
paz en este aquí y ahora?
Aleja tus rezos y plegarias, solo me hacen mal.
Falsa esperanza para los ignorantes.



CONTINÚA EN LA SIGUIENTE PARTE...

domingo, 19 de julio de 2026

MILONGA PARA UNA CIUDAD

LA NOCHE ES LA MADRE DE TODA INSPIRACIÓN


PARA LOS LIBRES DEL MUNDO


Por...MARK
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La ciudad a simple vista parece dormida, pero entre las madrugadas se
oculta también parte de su alma. Allí, en medio de todo ese silencio nocturno, 
aparece algún que otro vagabundo de la oscuridad, deseoso de
nuevas aventuras, buscando alguna emoción que lo haga sentir
vivo una vez más.

Los borrachos y las putas son otro tipo de personaje, 
de esos hay en casi cualquier parte. 
Son como el eslabón más importante de la cadena. 
Los hombres y las mujeres de la noche, buscan una cama en
la cual desperdiciar un par de horas en el juego del amor. 
Luego irán por otras bocas, por otros cuerpos.

La noche baña todo con su magia. 
Le indica a los viejos que ya es hora de irse a dormir y a los más
jóvenes los activa para que salgan a explorar este nuevo universo,
porque cada noche tiene su encanto y una no es igual a la otra.

A mí en cambio me gustan más las madrugadas en mi casa, 
cuando en la soledad del barrio me encuentro frente al silencio.
Ese momento en el que no hay nadie más 
que yo en la morada, es para mí reconfortante.

No suelo ser un tipo que salga por las noches, soy de carácter tranquilo,
y usualmente me duermo temprano. 
Costumbres de alguien que se crió en el campo, en una época donde no 
teníamos luz eléctrica, y había que irse a dormir apenas oscurecía. 
Por otro lado, me gusta experimentar el hecho de estar una noche sin dormir, estando solo en mi casa, bajo la seguridad del arte.

Pero eso no quita que no me haya sentido alguna vez dueño de
las calles por las que camino. 
Quién no ha podido sentir, alguna vez en su vida, esa sensación 
que le otorga a uno la seguridad de saberse dueño de algo que no 
le pertenece a nadie, pero que uno reclama para sí por decreto.

A esta ciudad no le debo nada, pero me ha entregado todo 
¿Cómo debo corresponderle? Si al final quiero escapar de acá. 
Necesito salir de sus mismas veredas gastadas, de sus edificios que se
enroscan como serpientes en mi cuerpo. 
De igual manera hago lo que puedo. 
Disimulo una sonrisa durante el día— como hace la gran mayoría— 
y a la noche soy otra persona. 
Casi que la ansiedad y la depresión no me tocan. 
Aunque no salga de mi casa me siento poseído por
ese ímpetu que nos da la luna.

La noche guarda secretos que durante los momentos 
de sol, nunca se revelan.

La noche captura con su magia aquellos aspectos sutiles que
durante el día no sé alcanzan a percibir. 
En sus calles de madrugada y sobre todo las menos transitadas,
uno se encuentra a sí mismo, se mira, se abraza y se perdona.

Cada tanto uno puede encontrarse a alguna parejita en una esquina, 
comiéndose las bocas con amor, y a uno eso le hace pensar que no 
está todo perdido, que aún queda algo de buenos sentimientos entre
nosotros los humanos, que tan fríamente actuamos, 
cuando se trata de herir al otro.



Esta ciudad posee de todo, tan sólo hay que saber buscar y
tener la suficiente inteligencia para poder ver más allá.
El que busca siempre encuentra, y el que encuentra ya 
no vuelve a ser el mismo de antes.

Con los primeros rayos del sol, todo vuelve a su rutina aburrida, 
los vampiros de la noche corren a esconderse, no desean quemar 
su piel, porque aun todavía conservan el olor perfumado
de algún amor fugaz.

Si uno anda con cuidado y presta mucha atención, puede ver 
como ésta fila marcha, completamente encapuchada (como entes moribundos), 
dando pasos agitados, buscando llegar a las casas para esconderse en
sus ataúdes y dormitar hasta que la noche vuelva a reinar otra vez.

Así es la ciudad en la que vivo.
Así es todo por acá.
Al ritmo del sol todo empieza a tomar otro color.

El sol me abraza desde la ventana.
La madrugada me encontró despierto una vez más, 
el mate está caliente y no puedo dejar de pensar, 
que tal vez nada de esto es casualidad y lo mejor
será tomar partido y empezar el día con la mejor cara.

De todas formas no tengo nada mejor que hacer
que tirarme a leer en el sillón o ponerme a dibujar, 
esperando a que la noche se presente y me de otra vez
la libertad y me entregue al anonimato de ser uno 
más de esos vampiros con ojeras.

Maldita ciudad, no puedo odiarte ni tampoco amarte.
Bendita sea esta toxicidad que me hace ser parte de 
algo que me empuja a caer a tus pies.
Eres como una amante celosa.
Eres nuestra y no eres de nadie.

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miércoles, 15 de julio de 2026

DESCARGO NECESARIO

 SOBRE LO QUE ES SER EN REALIDAD UN ARTISTA (FRUSTRADO)


UNA RELFEXIÓN NACIDA DE LA INTROSPECCIÓN MÁS CRUEL 



Por...MARK
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1


   Me encuentro continuamente con un debate clásico que viaja siempre por las paredes de mi mente, y es que no puedo decidirme entre el dibujo/pintura y la escritura. Muchas veces no me decido en cuanto a que es lo mejor y que es lo que realmente tengo ganas de hacer. Son dos fuerzas que viven en mí y que pulsan los acordes de mi alma al mismo tiempo. Ambas son una parte fundamental de mi ser y son las que me constituyen hoy como un artista, pero en la mayoría de las veces siento que debería de decantarme por una sola, sin embargo me da culpa dejar a la otra fuera de esta ecuación.


2


   Aunque la respuesta ante este dilema es fácil de responder ¿Por qué no hacer las tres? Cuántos actores, músicos o lo que sea, han repartido su tiempo entre estas actividades ¿Qué me impide hacerlo a mi también? Últimamente me encuentro más enfocado en el ámbito de la escritura, mientras que las piezas pictóricas, solo las produzco dentro del campo de la escuela de Bellas Artes (de vez en cuando hago algún que otro boceto, pero no al mismo nivel con el que escribo). Siento que la escritura me brinda una cierta maleabilidad de expresión y me permite jugar más con los sentimientos, mientras que por ahí dentro del dibujo, suelo (por razones personales) censurarme un poco más. Dentro de la escritura hallo más libertad, mientras que dentro del arte plástico me veo más limitado frente una audiencia que no tolera las expresiones artísticas más salvajes, y viviendo en un ciudad pequeña, la presión es mucho peor.


3


   Por otro lado, con mis escritos muchas veces siento que le hablo a una nada que nunca responde. Es como lanzarle palabras a un vacío exterior que ni siquiera produce eco. La falta de apoyo genera un desgaste, puesto que todos hablan de mí como «artista», pero son muy pocos los que se han detenido a leer un escrito mío ¿Cómo pueden entonces entenderme y entender mí obra, si no se han dignado a leer una sola publicación? Juzgar por títulos o portadas es fácil, evidentemente requiere menos esfuerzo que sentarse a leer detenidamente y tratar de comprender lo que se está queriendo transmitir.

Considero que soy bastante claro a la hora de escribir, pero si no hay nadie que reciba el mensaje, que lo critique o lo expanda, evidentemente tengo que entenderlo como palabras al viento ¿Es ésta la democracia del sinsentido? ¿Puede alguien a quién nadie leyó, ser posicionado dentro de un núcleo familiar como artista?

Entiendo que el término artista va más allá de todo lo mencionado arriba, pero al menos considero que muchas veces tengo la duda de saber si voy bien, si realmente vale la pena invertir este tiempo en escribir algo que tal vez permanezca inmortalizado en el mudo digital, pero invisible ante las retinas de los lectores del mundo.

Ahora que lo pienso no es el miedo a la no lectura, es el miedo al olvido. El miedo a saber que aún después de muerto seguiré fracasando.


 

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   Tampoco confundan esto con un hambre de fama. Desprecio por completo a la fama, porque en estos tiempos de redes, aun conservo algo del antiguo amor por la privacidad.

Tampoco hay en mi la necesidad nauseabunda de la validación, es solo saber que el mensaje está llegando bien. A mi no me interesan los likes o las visualizaciones, pero si me importa la opinión de aquel que, habiendo leído mi aporte, es capaz de darme una devolución que esté a la altura, de lo contrario el escritor o el artista no compartiría su obra, si al final de eso se trata, mostrarse para ser visto, para ser expuesto con la desnudez del alma y afrontar el pensamiento del otro sobre los reflejos de mi mente.

Si no obtengo una respuesta creeré evidentemente que estoy en lo correcto en todo, y eso es caer presa de las uñas negras de ego, que tarde o temprano será el verdugo que terminará de enterrar mi precaria carrera.

El blog es una forma clara de dejar mi huella inmortal y espero con ansias ser analizado en algún futuro lejano como alguien que se plantó, en la era de las redes sociales 一 siendo éstas un aparato dominante一 con un pequeño blog de lo más underground posible. Es en definitiva la batalla final entre David (yo) contra Goliat (redes).


5


   Ahora lo veo bien, el desafío del escritor (o del artista) moderno está en buscar capturar la atención sin la necesidad de recurrir a los trucos clásicos. Pero es que ya es imposible competir contra los videos cortos y menos cuando ya casi nadie parece leer.

Me replanteo muchas veces la idea de ser artista, creo que nunca existieron tantas posibilidades y formas de serlo como las que hay ahora, sin embargo hay que hacer mucho ruido para poder ser vistos, de lo contrario pasarás sin pena ni gloria. Como premio consuelo diré que al menos has encontrado el espacio que se ha convertido en tu cálida compañía, existen quienes hasta el día de hoy están buscando un lugar que vaya acorde a su identidad. Yo en blogger encontré un sitio único que se amolda a mis exigencias y cumple con los requisitos mínimos y máximos que yo realmente necesito para poder expresarme.

Las redes sociales no son más que promoción marketinera barata de las ideas, espacios como blogger o WordPress son instrumentos útiles para el desarrollo y el continuo trabajo de esas ideas, que se van construyendo mediante el aprendizaje de la vida.




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   Pero es que en el fondo no me queda otra, al final ya encontré mi voz, también encontré el sitio perfecto para gritar lo que siento, sólo faltan aquellos que quieran venir a escuchar y gritar junto a mi.

Si lo escribo, si lo dibujo o lo pinto es porque lo siento así. Hacer algo que va en contra de mis deseos — o de mi identidad como individuo pensante — no sería más que una deshonra para mí verdadero Yo, y no estoy a la altura de cometer semejante traición, mi resquebrajada mente no toleraría semejante ignominia.

Y después de todo acá estoy, manteniéndome firme ante el huracán que amenaza con tirar abajo mis tristes logros. Llego a este punto y me pregunto ¿Vale la pena el esfuerzo por conseguir lectores? Evidentemente sí, y lo digo sin pensarlo, de lo contrario no me esforzaría por hacer de esta pasión un trabajo o un puente con alguna oportunidad mayor.

También lo que importa es que siempre tengo algo que contar, siempre estoy pensando, buscando ideas, analizando conceptos, que luego se irán desarrollando en el papel o en la computadora, hasta conformar un texto decente para ser publicado.

En cada artículo, en cada ebook, en cada ensayo o fanzine dejo, al igual que un deportista de élite, lo mejor de mí, mientras que el resultado, sea bueno, malo o regular, es una consecuencia de ese trabajo.


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   El artista debe ser consciente de que no siempre va a lograr trascender más allá de los límites de su taller, pero mientras todavía nos quede aire en los pulmones, seguiremos intentándolo. Darse por vencido es el camino fácil y tomar la decisión de ser artista, es haber elegido de antemano el camino más duro y cuesta arriba, pero que no es imposible transitarlo, siempre y cuando sepamos cómo movernos.

En definitiva, el arte es para los arriesgados y temerarios que no tienen miedo de mirar de cara a la suerte y hacer de ella su mejor aliada. Como toda cosa en la vida, el trabajo en materia artística requiere tiempo, destreza y buena fortuna, a veces es difícil hacer coincidir esos tres elementos, pero cuando se lo logra, ahí si podemos empezar a disfrutar las mieles de nuestro esfuerzo, pero mientras tanto, los que estamos abajo, debemos seguir peleando.


 
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viernes, 10 de julio de 2026

HAY QUE VIVIR, NO QUEDA OTRA...

 CUANDO LA EXISTENCIA SE VUELVE UN DESAFÍO


¿QUÉ ESTOY HACIENDO ACÁ?


Por...MARK
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   Todo empieza en el momento en el que decidimos mirarnos más internamente y nos decimos a nosotros mismos: «¿Porqué me empeño en regresar hacia aquello que me produce un daño tan fuerte que no me permite después sanarme?» Será porque uno vuelve siempre a donde fue infeliz, es como si tratáramos con mucha fuerza de aferrarnos a esos momentos negativos o a esas acciones que nos causan dolor, pero, por más que lo intentemos, no podemos desprendernos de ellas tan fácil.

Hallamos en el sufrimiento una especie de cobijo incómodo, que nos ata a recibir siempre lo peor de la vida, y por más que nos quejemos, no lograremos nunca terminar de cortar ese hilo. Estamos cocidos a la desgracia, fuertemente amarrados a algo que nos sujeta con fuerza y no nos deja escapar. Es como reencarnar siempre en el mismo cuerpo, en pocas palabras: una tortura.

Sin embargo nos cuesta divorciarnos del dolor porque sabemos que es lo único real que tenemos, es lo unico importante que puede hacernos sentir la vida como lo que es, un agujero negro tan profundo que se traga todo lo que hay a su paso.

Más allá de todo, no soy pesimista ni nada que se le parezca, soy tan sólo un simple mortal que preso de su propia mortalidad se ve obligado a vivir, aunque no quiera. Porque créame que vivir bajo los mandamientos de esta era de la modernidad hueca, se siente como una obligación impuesta, dado que todos debemos tener un «porqué» para poder seguir vivos, una excusa que nos obligue a levantarnos durante las mañanas. Un placebo perverso que nos haga sentir que la vida vale la pena y que el hecho de que nos parezca una basura, es una mentira sin sentido.

Vivir se siente actualmente como una batalla de gladiadores en medio de un coliseo romano, en el que el público no para de mirar sus celulares mientras un guerrero termina herido por el espadazo del destino. Con esto quiero decir que entre tantas crisis económicas y tanta muerte organizada pareciera que ya nada importa, o lo que importaba ahora se ve sometido a los índices que miden si soy rico, pobre o indigente, cuando apenas puedo sostener un trabajo de mierda, que me da lo suficiente como para no morirme de hambre al menos, mientras trato de luchar para que no me echen.

Al final de todo, la vida moderna no dista mucho de la vida pasada, al igual que el hombre de hace dos mil años atrás, seguimos luchando por sobrevivir en un planeta donde supuestamente lo tenemos todo. Nunca hubo tantas oportunidades como ahora, pero sin embargo siguen estando tan lejos o completamente saturadas.

La búsqueda de sentido es la misma, si se fijan bien eso no ha cambiado, el hombre y la mujer, a lo largo de los siglos se ha preguntado sobre el camino que debe seguir, pero la respuesta no aparece o se hace difícil de encontrar y ahí, en ese momento de silencio nace la duda ¿Debo seguir intentándolo? ¿Esto me llevará a algún lado? ¿Vale la pena tomar este camino? Si bien cuestionarnos es una forma de saber por dónde estamos yendo, cuando se trata de responder el motivo de nuestro sentido, el alma se nos comprime y el cerebro entra en crisis. No sabemos para que estamos, más bien fingimos tener una vaga idea, pero no tenemos conciencia de hacia dónde estamos caminando.

Y así perdidos vamos. Tratamos de tantear el camino pero no podemos prever qué es lo que se nos avecina, solo nos queda la seguridad que ante la nueva crisis al menos ya tendremos el cuero bastante endurecido como para soportar otra embestida.




2


   Le tengo miedo a la falta de fé, tal vez por no creer en ella me perdí de la parte más dulce de la vida, pero a veces pienso que tal vez su poder no es como parece, a fin de cuentas no lo sé, todo puede pasar en este mar de posibilidades.

No quiero caer ante la desgastante idea de que la vida es mejor cuando se cree en algo. A pesar de que intenté de todo nada cambió en mí, bueno a decir verdad algo realmente funcionó, pude ver al ser humano como lo que es, una bolsa de carne llena de violencia e inseguridades, que no tarda en descargarse contra otra bolsa de carne que tal vez es violenta (pero reprimida) y llena de temores impuestos, para hacerla sentir aún más insegura y más temerosa.

La vida se resume entonces al atropello de unos sobre los otros, sin ir más lejos miramos por ejemplo a la casta política o a cualquier fuerza que puede actuar e influir sobre el ser humano de maneras negativas.

De eso también estoy cansado. El hombre no puede gobernar al hombre porque comparten la misma naturaleza y si ya de por sí somos seres malévolos, solo cierren los ojos e imagínense a alguien con el suficiente poder para controlar a toda una población. Por eso dejé de creer en la política y ya no voto. Una postura que no cambiará nada, pero al menos, como dije más arriba, me da un propósito y nadie logrará correrme de ese punto en el que estoy parado.

Mi inutilidad para las relaciones sociales se transforma en una lucha silenciosa contra los estamentos que conforman a la sociedad, despreciar la existencia actual es una de mis principales acciones. Mientras la realidad no cambie seguiré en mi burbuja de oscuridad, odiando a cada ser humano que se atreva a hacerle más daño a esta tierra moribunda.

Esta lucha nace de la protesta anónima en la que trato de ser cada día un poco más consciente conmigo mismo, pero parece una acción imposible ya que todo está hecho para matarte. Es como si el consumismo intentara crear el modelo de negocio perfecto, en el cual produce cosas que pueden llegar a destruirte, para después venderte la cura y después volver a matarte. Evidentemente si uno muere se les arruina el negocio, por eso mantenerte vivo y adicto es importante para su campaña.

Con todo esto que pasa ¿Cómo puede uno amar la vida? Si al final allá afuera hay gente que va a decidir por mí si debo seguir aquí o no.

Es muy duro el mundo cuando se lo analiza desde la verdadera óptica, por eso muchos prefieren estar anestesiados frente a la ola de sangre y cadáveres que cada día nos ahoga más. Yo desde mi parte no puedo permanecer aislado de todo, y eso me obliga a sufrir, después de todo prefiero seguir así y no ser un estúpido zombi, anestesiado por tanta información basura.

Pero a fin de cuentas hay que seguir viviendo, al menos mientras haya vida tal vez exista un futuro mejor.

¿Quién piensa en el futuro cuando el presente es tan oscuro? Yo creo que pensar en el porvenir es un acto normal, el problema es afrontar el temor de que tal vez ese futuro nunca llegue a manifestarse y si eso pasa ¿Estaremos preparados para la gran decepción? Sólo el tiempo es capaz de decirlo, mientras tanto nosotros tenemos que ocuparnos por seguir sobreviviendo aunque ya no tengamos ni fuerzas.



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domingo, 5 de julio de 2026

VACÍAS OBSESIONES - (Parte 2)




LADO C


Muero de miedo (o de vergüenza) al preguntarme ¿Qué dirán de nosotros en otros planetas? ¿Sabrán lo estúpido que somos?

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Confirmar la existencia de la estupidez humana es un hecho que raya lo ridículo, pero es que nadie se ha puesto a pensar el valor científico que tiene esa idea.

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La educación decayó desde el momento en el que la lectura dejó de ser relevante.

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Leer es la vida misma. Es vivir en la aventura constante, lejos de las desventuras agridulces de la realidad.



Muchos gurús para decirnos que el poder está en nosotros ¿Hacía falta pagarle a alguien para que nos diga una obviedad?



El saber puede ser utilizado de buena manera o como un elemento de represión contra el ignorante que no quiere formarse.



Saber es la diferencia entre la vida y la muerte (de forma metafórica).



Nadie quiere hacer nada, pero todos exigen que hagamos cosas ¡No soporto la era de la hipocresía!


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La productividad murió para mí el día que inoculó el germen de la culpa por no querer salir de la cama.

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Naciste igual que todos ¿Por qué crees que eres mejor?


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El dinero no te da poder, te hace un estúpido… pero con dinero.

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No hay que buscar la felicidad absoluta, hay que buscar sufrir lo menos posible.

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Me transformo en mi verdadero yo cuando estoy a solas, en público soy un ente negro y paranormal, que está allí presenciando la idiotez y deseando volver a casa.


Yo no estoy en la carrera de los demás, yo tengo mis propios tiempos, voy sin apuros, como una tortuga rebelde.

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Me paso el día perdido entre la oscuridad de las redes sociales, juré que no me las iba a volver instalar, pero no quería parecer un raro. Finalmente cedí a la presión y ahora me quiero morir…

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Que no te de culpa defender lo que es justo para tí.

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Aunque estés sufriendo, aunque estés roto, todavía sigues siendo importante en esta lucha.

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LADO D


Vive como puedas, como te salga, nunca pidas permiso y reniega de todo, hasta de tus propios pensamientos.

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La libertad está en esa sensación de saber que nada te detiene.

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Soy feliz cuando me siento a escribir, soy feliz cuando puedo hacer lo que me gusta, soy feliz estando solo, sin depender de alguien para poder sonreír.

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Ser un lobo solitario está mal visto, lo lamento, así me hizo ésta sociedad.



Desarrolla la creatividad, juega con la imaginación, ahí nadie podrá jamás hacerte daño.

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Pensaba que eras el amor de mi vida, me derrumba saber que tan solo fuiste un instante en la brevedad del amor.



Las parejas demuestran su amor en la calle, y los ofendidos quieren censurar esa expresión tan natural que es el beso ¡Como se nota que nunca han amado de verdad, que hasta el choque de dos bocas deseosas los altera!


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Cuando te vi no desarrollé ningún tipo de expectativa, al igual que una ruleta rusa, dejé que el destino me sorprendiera.

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Aquí termina toda esta farsa. Después de haber vomitado lo que pienso, me siento desnudo frente un público fantasma.

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CIERRE


   Ningún sentimiento nace de la nada, todo se va gestando en un profundo ardor que ve nacer en palabras sus más deseosas ideas. Descubrí los aforismos al mismo tiempo que descubrí a Cioran, creo que a partir de allí no pude evitar enamorarme de semejante forma de escribir. Simple, concisa y directa, ideal para las mentes que viven generando pensamientos como la mía, que siempre está activa, preguntándose cosas, averiguando los porqué de las miserias y el sufrimiento.

«Vacías Obsesiones» es el resultado de una mirada interna por intentar buscar en mí el costado más real, tratar de depurar lo malo mediante la escritura, para tal vez conseguir— con o sin éxito — librarme de lo que me ata a este mundo material.


¡GRACIAS POR LEER!


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FIN.