Mostrando las entradas con la etiqueta Qatar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Qatar. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2022

ME VOY a CATAR!!!

 



La Alegría de los Muertos de Hambre
ME VOY A CATAR


Por... MARK

     No hay nada mas ridículo que la pobre ilusión de que la selección argentina gane el mundial, para alegrar el clima social, total vamos a estar tan ocupados festejando, que me voy a olvidar por un momento de que tengo deudas, de que no consigo trabajo, de que mis hijos tienen hambre, que los jubilados no tienen ni para los remedios...Que le hace toda esa desgracia, si por lo menos la selección va a meter un par de goles para darle alegría a los muertos de hambre. Sigamos bailando, sigamos consumiendo hasta el hartazgo las horas televisivas dedicadas al Mundial, total el resto no importa. Se ve que el clima festivo que trae ésta Copa del Mundo, ha detenido el crimen, a frenado la corrupción, o será quizás, que para los ya moribundos medios de in-comunicación, eso por ahora no vende. Después de pasarse años enriqueciéndose con la muerte y la sangre de los argentinos, no solo fallecidos por la pandemia, sino los que se cobra la delincuencia y la política desde hace años, ahora parecen mirar a un lado, para pasar a tirarte datos absurdos sobre las tierras en donde se disputará el torneo de fútbol (tierras misóginas, machistas, patriarcales, homofóbicas, etc.). Cuando llegue el momento hay que apagar la tele, no hay que dejarse guiar por los intereses del sistema que le interesa que no estudies, que pares de trabajar, que frenes la atención, para mirar absorto, como veintidós tipos corren como bobos atrás de una pelota, mientras la gente se muere de hambre... Pero cuando el festejo termine, cuando la tele vuelva a su estado natural (después de haber exprimido al mundial hasta más no poder), van a haber muchas personas que antes habían sido ignoradas, hablando y contando sus miserias, como si todo se tratase de un show, en donde nosotros, los que vemos la pantalla, contemplamos la realidad, pero no logramos entenderla del todo, hasta que el estomago aprieta, y las deudas ahorcan.