UNAS VACACIONES REFLEXIVAS
SOBRE EL DESCANSO, EL ARTE Y LA IMPORTANCIA VITAL DE NO HACER NADA
Por...MARK******1- En estos siete días de descanso, aprendí una lección importantísima que no solamente vino a confirmar lo que yo ya venía pensando desde hacía tiempo, sino que además me demostró que así es como uno debe aspirar a vivir [sin embargo, esto no debe ser tomado como una verdad absoluta, ni mucho menos como algo que deba de cumplirse a rajatabla].
2- La idea central que rescato de esta experiencia dada por las vacaciones, es el hecho de no vivir para la productividad, con esto quiero decir que uno debe realmente tomar los días de descanso como meros momentos de relajación. Evitar el trabajo duro y dedicarle el tiempo justo a las tareas que tienen que ver con los quehaceres del hogar, y después intentar utilizar las horas que sobran para no hacer nada, si es posible.
3- Yo me dediqué en estos días a la creación artística, a la escritura, a admirar la literatura, a la escucha activa de contenido que me permita desarrollar más y más las capas de mi intelecto. No necesité de la utilización del trabajo como una forma de aprovechar el tiempo, más bien la idea es [en lo posible] no trabajar — o trabajar lo mínimo que se pueda.
4- Ciertamente he sido productivo en cuanto a las cosas que a mí interés conciernen, pero en los acontecimientos que efectivamente indican una necesidad de esfuerzo, sencillamente preferí evitarlos.
5- Desde dormir la siesta hasta caminar despacio en vez de usar la bicicleta, son una forma de resistencia que se opone al movimiento moderno y cultural del esfuerzo. Todo lo que indique una línea de asociación directa con el trabajo en los momentos de descanso [vacaciones, fines de semana] debe ser automáticamente ignorada.
6- Llegados entonces hasta este punto, tengo que hacer una aclaración muy importante y es la idea de que esto no está escrito con la intención de promover una visión anti-trabajo, sino la creación de una nueva ley al menor esfuerzo, siendo esta posible en aquellos momentos en los que el tiempo nos es dado para aprovecharlo a nuestra manera.
7- Evidentemente uno sabe que después de esta paz, tiene que volver a marchar según el tambor de la rutina, sin embargo hay que saber aplicar también el ocio en aquellos días de asfixiante labor. Pues la idea principal [según el guión que nos han dado] es vivir, no sacrificar la vida para perder tiempo que podría ser aprovechado a nuestro favor.
8- Ahora aprendí que desde este momento y hasta que de mis huesos no quede nada, debo aprovechar la vida en el sentido de bajar los niveles de productividad, y abrazar el sentido mismo de la nada [de hacer nada]. No tengo que estar obligado a hacer cuando no deseo, pues no es justo tener el cuerpo cansado y no poder dedicarle un tiempo a las pasiones/locuras que uno guarda adentro del alma.
9- Aunque usted no lo crea, es sorprendente como al dejar de lado la productividad en mi vida [durante este período de siete días], logré reducir bastante mi ansiedad. Salir de la rutina es también escapar de las garras del tiempo y no depender tanto del ritmo casi ritual de las agujas del reloj. Si bien tuve un momento de sacudida emocional, se debe más que nada a un cambio evolutivo dentro de mi ser, que me empuja a querer alejarme de aquello que, efectivamente, atenta de un modo perverso contra la inteligencia. Yo, desde mi posición en este blog medio pelo, me niego a fomentar cualquier idea que venga a beneficiar a la productividad y a la estupidez.
10- Le pongo toda mi resistencia al avance de la podredumbre cerebral que vende cursos o que busca embaucar mediante la fé. También desde aquí resisto a la embestida de la auto-explotación y la explotación en general.
11- Realmente estos días fueron momentos de reflexión que cayeron como anillo al dedo. Estaba cansado, roto, con la depresión que rozaba los límites del infierno, y el respiro fue necesario para recuperar fuerzas y centrar los pensamientos. Ahora estoy en el momento ideal para fomentar aún más las ideas que tanto me caracterizan y expandir un poco más el camino interior que está transcurriendo dentro de mi espíritu.
12- Esto no es para enaltecer la vagancia, sino para entender lo importante del reposo de nuestro soma [cuerpo] , nuestra psykhe [alma] y también nuestra noûs [mente]. Se trata de buscar el alivio en vez de preferir la complicación. No pretendo destruir al trabajo, pero sí fijar un límite directo entre éste y mi salud. No hacer también es un imposible, pues el hecho de «hacer nada» implica necesariamente un hacer, y en este mundo circular, todo está relacionado con el movimiento y la necesidad de seguir ese movimiento. La idea principal es entender que el poner en primer lugar el «no hacer» realizando aquellas cosas que, quizás en una mirada social, no son productivas pero a nosotros nos hacen bien [como el arte], es también hacer a nuestro ritmo.
13- Entiendo ahora que la sociedad necesita de lo palpable para entender que no se está «haciendo nada», más sin embargo, debemos por momentos, dejar de lado esa obsesión negativa de la ostentación de los bienes materiales y los medios materiales para un fin meramente productivo, y empezar a fijarnos en las otras artistas de la vida, que si bien son inmateriales, y por ende abstractas [no palpables] son también fundamentales para alimentar el alma, engrandecer el espíritu y a su vez un aporte para la mente creativa que día a día es cercenada, al ser sometida para entrar a un molde cuadrado, de espacio limitado, en donde por supuesto no cabe.
14- No es lo más recomendable renunciar a la esencia, porque eso implica perder la libertad, algo que la productividad quiere que nos deshagamos a toda costa. Y claro, perder la libertad, es equivalente a dejar a un niño recién nacido abandonado en medio de una calle, es presa fácil de cualquier circunstancia o de cualquier persona que decida adoptarlo. Con esto quiero decir que si perdemos la libertad quedemos huérfanos ante un mundo que está cada vez más deseoso de manipularnos. La resistencia contra la productividad es el primer freno a esa necesidad de las fuerzas del poder [Élites] para mantenernos siempre en esa línea horizontal, arrodillados y con la cabeza gacha hasta que hayamos muerto, pero en el medio se asegurarán de que le inculquemos eso a las generaciones que vienen.
15- También entiendo que las vacaciones son el premio para el borrego, es un idea del sistema para tenerte contento y compensarte con unos días en donde te dan la idea de que podés, por un cierto tiempo, ser libre. Pero ahí está el error, yo no necesito que las estúpidas empresas o que los lugares de trabajo, me regalen días para que pueda celebrar mi libertad dentro del corral. Al igual que la felicidad, la libertad está adentro mío, y por más que me quieran recompensar con estos días de relajo [pagos], ellos no alcanzan a comprender que yo soy libre en cualquier momento y en cualquier lugar.
16- La libertad es un regalo que se le dio al hombre desde su nacimiento en esta tierra, pero que por la misma malicia del hombre, comprendimos que era interesante la idea de arrebatarle a otros esa libertad innata, para favorecernos en algunos aspectos. Eso lo podemos ver ya en los tiempos de los antiguos imperios con la implementación de los esclavos, que luego, ya para inicios del siglo XIX, durante el XX y en este siglo XXI, el concepto de esclavo [aquel que es tomando contra su voluntad para servir a alguien] ahora ha madurado para pasar a actuar como esclavos bajo voluntad propia [lo podemos ver en el famoso término del Esclavo Moderno, aquel que se auto-explota y autoexige, hasta puntos en los que llega a reventar, en pos de una productividad que lo llevará a aspirar a una vida ideal, que rascando un poquito, nos damos cuenta que esa «vida soñada» no es más que vil espejismo].
17- Ahora indudablemente toca resistir durante todo el año, el embate sistémico de la labor esclavizante, sin embargo, aún encuentro consuelo en el poder que me confieren las artes. El artista es en esencia, la representación hecha carne de la libertad, pero también su figura se ha vuelto corrupta bajo el yugo de la productividad. Hoy más que nunca estamos [los artistas] enfocados en hacer y hacer. Si no es para un proyecto personal, es para las redes sociales, porque hemos sido inseminados con el chip mental de que si no se muestra nuestro arte no existe. Pensar esto es cometer un error garrafal, pues tú arte existe, no necesita estar presente en la virtualidad [o en la red social de moda] para que se pueda confirmar su presencia. Este texto existe más allá de la publicación en el blog, porque ya estaba en mí mente mucho antes de que me sentara a redactarlo.
18- De aquí sacamos una conclusión interesante: producir no es igual a vivir. Evidentemente que los lujos, los divertimentos y la basura materialista/consumista se gana siempre «rompiéndose el lomo» produciendo. Ahora, a esta gente que se apega al materialismo hueco ¿Realmente está viviendo? ¿Cuánto tuvo que sacrificar, cuánto se le quedó en el camino, para tener todas las cosas que ahora posee? Los fomentadores del trabajo duro no viven la vida, pues están completamente velados de la idea original de vida. Sólo ven un fragmento de la realidad, que está condicionada mediante la ilusión de la felicidad [el Velo de Isis aún no se descorrido para ellos]. Los que realmente disfrutan de la austeridad y de la vida sobria —por no decir libre de consumismo— realmente están viviendo, pues comprenden al mundo con sus correspondientes formas.
19- El homo laborans actual no está familiarizado con la idea de dejar de hacer para no hacer, prefiere más bien seguir perpetuando su miserable estado, con el cual logra obtener algo de estatus o poder en ciertos ámbitos de su vida, no olvidemos que la clave aquí es ganar la carrera, conquistar mujeres y vivir para el placer. En cambio mi visión de la vida es más simple, es más sencilla, porque en esencia no busca colgarse ningún laurel, más bien ganar tiempo para el disfrute de la experiencia misma de la vida. Y la vida no se experimenta mediante el consumo exacerbado ni en la ostentación de lo material [que es absolutamente fútil].
20- Lo que ahora se ha dicho no refleja nada más que un pensamiento interno que ahora pasará desapercibido, pero sueño con que el día de mañana esto cobrará otro significado ¡O tan sólo déjenme soñar con que lo que denominamos mundo, en algún momento irá a cambiar para una bienestar mejor!
21- Queramos o no, dependemos del cambio, ya lo decía Marco Aurelio «somos materia transformable» [Meditaciones]. Entonces ¿Por qué no moldear ésta materia para darle la forma de algo mejor? Si al final «la onda no es tener dos relojes» [Ricardo Iorio- R.I.P].
22- Voy a cerrar esta entrada diciendo que lo importante es recuperar el control sobre nuestras vidas, dejar de lado el vacío maquinal de la internet, y abrazar más nuestra humanidad, sabiendo de sus imperfecciones y lo que todo eso significa. Abrazamos al arte, a la literatura, los podcast, el cine o la música como armas poderosas para la transformación real y sustancial del hombre. Obviamente, dentro de los campos del arte tenemos que buscar siempre aquello que es bueno, porque definitivamente en el internet no tan profundo, existen ciertos «creadores» cuyas bajadas de línea tienden más a causar división entre las personas, cuando lo importante es la unión.
23- Y no voy a hablar de la televisión, porque considero que la «caja boba», se encuentra en los albores de su ocaso, siendo complemente masacrada por los nuevos medios de producción digitales. Y ahí, en la creciente ola de contenido masificado es donde debemos poner el ojo y no tragarnos cualquier cosa. Debemos depurarnos de toda esa negrura vacía [Nigredo] y alcanzar la propia iluminación— o el despertar— [Rubedo].
24- Hay que recordar siempre que los cambios en el mundo y su impacto en la sociedad, depende absolutamente de cuan predispuestos estemos a hacer real el cambio.
1- En estos siete días de descanso, aprendí una lección importantísima que no solamente vino a confirmar lo que yo ya venía pensando desde hacía tiempo, sino que además me demostró que así es como uno debe aspirar a vivir [sin embargo, esto no debe ser tomado como una verdad absoluta, ni mucho menos como algo que deba de cumplirse a rajatabla].
2- La idea central que rescato de esta experiencia dada por las vacaciones, es el hecho de no vivir para la productividad, con esto quiero decir que uno debe realmente tomar los días de descanso como meros momentos de relajación. Evitar el trabajo duro y dedicarle el tiempo justo a las tareas que tienen que ver con los quehaceres del hogar, y después intentar utilizar las horas que sobran para no hacer nada, si es posible.
3- Yo me dediqué en estos días a la creación artística, a la escritura, a admirar la literatura, a la escucha activa de contenido que me permita desarrollar más y más las capas de mi intelecto. No necesité de la utilización del trabajo como una forma de aprovechar el tiempo, más bien la idea es [en lo posible] no trabajar — o trabajar lo mínimo que se pueda.
4- Ciertamente he sido productivo en cuanto a las cosas que a mí interés conciernen, pero en los acontecimientos que efectivamente indican una necesidad de esfuerzo, sencillamente preferí evitarlos.
5- Desde dormir la siesta hasta caminar despacio en vez de usar la bicicleta, son una forma de resistencia que se opone al movimiento moderno y cultural del esfuerzo. Todo lo que indique una línea de asociación directa con el trabajo en los momentos de descanso [vacaciones, fines de semana] debe ser automáticamente ignorada.
6- Llegados entonces hasta este punto, tengo que hacer una aclaración muy importante y es la idea de que esto no está escrito con la intención de promover una visión anti-trabajo, sino la creación de una nueva ley al menor esfuerzo, siendo esta posible en aquellos momentos en los que el tiempo nos es dado para aprovecharlo a nuestra manera.
7- Evidentemente uno sabe que después de esta paz, tiene que volver a marchar según el tambor de la rutina, sin embargo hay que saber aplicar también el ocio en aquellos días de asfixiante labor. Pues la idea principal [según el guión que nos han dado] es vivir, no sacrificar la vida para perder tiempo que podría ser aprovechado a nuestro favor.
8- Ahora aprendí que desde este momento y hasta que de mis huesos no quede nada, debo aprovechar la vida en el sentido de bajar los niveles de productividad, y abrazar el sentido mismo de la nada [de hacer nada]. No tengo que estar obligado a hacer cuando no deseo, pues no es justo tener el cuerpo cansado y no poder dedicarle un tiempo a las pasiones/locuras que uno guarda adentro del alma.
9- Aunque usted no lo crea, es sorprendente como al dejar de lado la productividad en mi vida [durante este período de siete días], logré reducir bastante mi ansiedad. Salir de la rutina es también escapar de las garras del tiempo y no depender tanto del ritmo casi ritual de las agujas del reloj. Si bien tuve un momento de sacudida emocional, se debe más que nada a un cambio evolutivo dentro de mi ser, que me empuja a querer alejarme de aquello que, efectivamente, atenta de un modo perverso contra la inteligencia. Yo, desde mi posición en este blog medio pelo, me niego a fomentar cualquier idea que venga a beneficiar a la productividad y a la estupidez.
10- Le pongo toda mi resistencia al avance de la podredumbre cerebral que vende cursos o que busca embaucar mediante la fé. También desde aquí resisto a la embestida de la auto-explotación y la explotación en general.
11- Realmente estos días fueron momentos de reflexión que cayeron como anillo al dedo. Estaba cansado, roto, con la depresión que rozaba los límites del infierno, y el respiro fue necesario para recuperar fuerzas y centrar los pensamientos. Ahora estoy en el momento ideal para fomentar aún más las ideas que tanto me caracterizan y expandir un poco más el camino interior que está transcurriendo dentro de mi espíritu.
12- Esto no es para enaltecer la vagancia, sino para entender lo importante del reposo de nuestro soma [cuerpo] , nuestra psykhe [alma] y también nuestra noûs [mente]. Se trata de buscar el alivio en vez de preferir la complicación. No pretendo destruir al trabajo, pero sí fijar un límite directo entre éste y mi salud. No hacer también es un imposible, pues el hecho de «hacer nada» implica necesariamente un hacer, y en este mundo circular, todo está relacionado con el movimiento y la necesidad de seguir ese movimiento. La idea principal es entender que el poner en primer lugar el «no hacer» realizando aquellas cosas que, quizás en una mirada social, no son productivas pero a nosotros nos hacen bien [como el arte], es también hacer a nuestro ritmo.
13- Entiendo ahora que la sociedad necesita de lo palpable para entender que no se está «haciendo nada», más sin embargo, debemos por momentos, dejar de lado esa obsesión negativa de la ostentación de los bienes materiales y los medios materiales para un fin meramente productivo, y empezar a fijarnos en las otras artistas de la vida, que si bien son inmateriales, y por ende abstractas [no palpables] son también fundamentales para alimentar el alma, engrandecer el espíritu y a su vez un aporte para la mente creativa que día a día es cercenada, al ser sometida para entrar a un molde cuadrado, de espacio limitado, en donde por supuesto no cabe.
14- No es lo más recomendable renunciar a la esencia, porque eso implica perder la libertad, algo que la productividad quiere que nos deshagamos a toda costa. Y claro, perder la libertad, es equivalente a dejar a un niño recién nacido abandonado en medio de una calle, es presa fácil de cualquier circunstancia o de cualquier persona que decida adoptarlo. Con esto quiero decir que si perdemos la libertad quedemos huérfanos ante un mundo que está cada vez más deseoso de manipularnos. La resistencia contra la productividad es el primer freno a esa necesidad de las fuerzas del poder [Élites] para mantenernos siempre en esa línea horizontal, arrodillados y con la cabeza gacha hasta que hayamos muerto, pero en el medio se asegurarán de que le inculquemos eso a las generaciones que vienen.
15- También entiendo que las vacaciones son el premio para el borrego, es un idea del sistema para tenerte contento y compensarte con unos días en donde te dan la idea de que podés, por un cierto tiempo, ser libre. Pero ahí está el error, yo no necesito que las estúpidas empresas o que los lugares de trabajo, me regalen días para que pueda celebrar mi libertad dentro del corral. Al igual que la felicidad, la libertad está adentro mío, y por más que me quieran recompensar con estos días de relajo [pagos], ellos no alcanzan a comprender que yo soy libre en cualquier momento y en cualquier lugar.
16- La libertad es un regalo que se le dio al hombre desde su nacimiento en esta tierra, pero que por la misma malicia del hombre, comprendimos que era interesante la idea de arrebatarle a otros esa libertad innata, para favorecernos en algunos aspectos. Eso lo podemos ver ya en los tiempos de los antiguos imperios con la implementación de los esclavos, que luego, ya para inicios del siglo XIX, durante el XX y en este siglo XXI, el concepto de esclavo [aquel que es tomando contra su voluntad para servir a alguien] ahora ha madurado para pasar a actuar como esclavos bajo voluntad propia [lo podemos ver en el famoso término del Esclavo Moderno, aquel que se auto-explota y autoexige, hasta puntos en los que llega a reventar, en pos de una productividad que lo llevará a aspirar a una vida ideal, que rascando un poquito, nos damos cuenta que esa «vida soñada» no es más que vil espejismo].
17- Ahora indudablemente toca resistir durante todo el año, el embate sistémico de la labor esclavizante, sin embargo, aún encuentro consuelo en el poder que me confieren las artes. El artista es en esencia, la representación hecha carne de la libertad, pero también su figura se ha vuelto corrupta bajo el yugo de la productividad. Hoy más que nunca estamos [los artistas] enfocados en hacer y hacer. Si no es para un proyecto personal, es para las redes sociales, porque hemos sido inseminados con el chip mental de que si no se muestra nuestro arte no existe. Pensar esto es cometer un error garrafal, pues tú arte existe, no necesita estar presente en la virtualidad [o en la red social de moda] para que se pueda confirmar su presencia. Este texto existe más allá de la publicación en el blog, porque ya estaba en mí mente mucho antes de que me sentara a redactarlo.
18- De aquí sacamos una conclusión interesante: producir no es igual a vivir. Evidentemente que los lujos, los divertimentos y la basura materialista/consumista se gana siempre «rompiéndose el lomo» produciendo. Ahora, a esta gente que se apega al materialismo hueco ¿Realmente está viviendo? ¿Cuánto tuvo que sacrificar, cuánto se le quedó en el camino, para tener todas las cosas que ahora posee? Los fomentadores del trabajo duro no viven la vida, pues están completamente velados de la idea original de vida. Sólo ven un fragmento de la realidad, que está condicionada mediante la ilusión de la felicidad [el Velo de Isis aún no se descorrido para ellos]. Los que realmente disfrutan de la austeridad y de la vida sobria —por no decir libre de consumismo— realmente están viviendo, pues comprenden al mundo con sus correspondientes formas.
19- El homo laborans actual no está familiarizado con la idea de dejar de hacer para no hacer, prefiere más bien seguir perpetuando su miserable estado, con el cual logra obtener algo de estatus o poder en ciertos ámbitos de su vida, no olvidemos que la clave aquí es ganar la carrera, conquistar mujeres y vivir para el placer. En cambio mi visión de la vida es más simple, es más sencilla, porque en esencia no busca colgarse ningún laurel, más bien ganar tiempo para el disfrute de la experiencia misma de la vida. Y la vida no se experimenta mediante el consumo exacerbado ni en la ostentación de lo material [que es absolutamente fútil].
20- Lo que ahora se ha dicho no refleja nada más que un pensamiento interno que ahora pasará desapercibido, pero sueño con que el día de mañana esto cobrará otro significado ¡O tan sólo déjenme soñar con que lo que denominamos mundo, en algún momento irá a cambiar para una bienestar mejor!
21- Queramos o no, dependemos del cambio, ya lo decía Marco Aurelio «somos materia transformable» [Meditaciones]. Entonces ¿Por qué no moldear ésta materia para darle la forma de algo mejor? Si al final «la onda no es tener dos relojes» [Ricardo Iorio- R.I.P].
22- Voy a cerrar esta entrada diciendo que lo importante es recuperar el control sobre nuestras vidas, dejar de lado el vacío maquinal de la internet, y abrazar más nuestra humanidad, sabiendo de sus imperfecciones y lo que todo eso significa. Abrazamos al arte, a la literatura, los podcast, el cine o la música como armas poderosas para la transformación real y sustancial del hombre. Obviamente, dentro de los campos del arte tenemos que buscar siempre aquello que es bueno, porque definitivamente en el internet no tan profundo, existen ciertos «creadores» cuyas bajadas de línea tienden más a causar división entre las personas, cuando lo importante es la unión.
23- Y no voy a hablar de la televisión, porque considero que la «caja boba», se encuentra en los albores de su ocaso, siendo complemente masacrada por los nuevos medios de producción digitales. Y ahí, en la creciente ola de contenido masificado es donde debemos poner el ojo y no tragarnos cualquier cosa. Debemos depurarnos de toda esa negrura vacía [Nigredo] y alcanzar la propia iluminación— o el despertar— [Rubedo].
24- Hay que recordar siempre que los cambios en el mundo y su impacto en la sociedad, depende absolutamente de cuan predispuestos estemos a hacer real el cambio.








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