LA FAMA COMO META DESEADA EN LA SOCIEDAD DIGITAL
UNA MIRADA SOBRE ARTE, VIRALIDAD, REDES E INFLUENCERS
Por...MARK
**********
******
★★★★★
Tenemos que decirlo, estamos en una época en donde la meta significante para la (supuesta) realización personal es la búsqueda (mentirosa por cierto), de la tan deseada fama. Es un hecho que la realidad digital abre las puertas hacia un mundo en donde todo es posible, o por lo menos casi posible. Los nuevos medios de producción de esa meta tan deseada, fomentan la posibilidad cada vez más probable de acercarnos a ese lugar, que nos posicionará como a sujetos importantes. La cantidad significtiva de seguidores, likes o comentarios, hacen la diferencia entre ser un ciudadano común, alguien que puede ser visto como una persona normal, o trascender las barreras de los algoritmos y convertirse de la noche a la mañana en una celebridad.
Antes, para llegar a ser considerado una persona famosa debias cargar con el peso de transitar un camino que no era para nada sencillo, el esfuerzo era el doble o hasta el triple. Hoy, con la posibilidad de poder hacer cualquier cosa, puedo convertir mí vida en un suceso trascendental, al cual todos admirarán, porque soy una «celebridad de internet». Pero ¿Bajo qué criterios uno puede ser considerado celebridad? ¿Qué papel juega en esa «fama», las virtudes o labores que han posicionado a fulanita/o en ese estatus de glamour? Seamos honestos con nosotros mismos, hoy en día hasta la pavada más vergonsoza puede catapultar a alguien al éxito (siendo tal vez el nuevo meme del año).
Pero no todo es decepción y gente haciendo el ridículo, también habitan en esta fauna virtual, personas talentosas, cultas y que transmiten un verdadero contenido rico en valores e información. ¿Podríamos decir lo mismo del arte? Bueno, eso va a depender muchas veces de lo que la obra signifique. Muchos artistas han dado un salto increíble gracias a las redes, y otros se han hecho aun más conocidos por ellas. Ahora podemos ver realmente la verdadera intención de la obra, ahora podemos diferenciar con mayor precisión que es arte consumido y producido de manera irónica, y que es realmente arte de valor (teniendo en cuenta a un arte sincero). Tenemos infinidad de músicos o cantantes que han alcanzado un gran éxito hoy en día, pero que habían iniciado en el mundo de la internet.
Por otro lado encontramos a los influencers (estereotipo que detesto), cuyo carisma es ser celebridades en las redes, y han obtenido ese estatus de «celebridad» gracias a un «esfuerzo», muchas veces poco serio, y gracias a un contenido de «calidad» (discutible). Pero no podemos negar la capacidad que tienen para penetrar en la masa joven, generando nuevas formas de expresión (códigos comunicacionales) o nuevas palabras (neolenguaje), que solo son entendidas por esa comunidad de fieles que los adoran. Ahora, ese término que acabo de utilizar, ese de «comunidad», se halla presente en casi cada estrato de la internet, pues es la base que sustenta al influencer en su estatus. Nada sería algo, si no fuera porque la gente que observa ese «algo», le da una identidad. Sin embargo el público no deja de ser una información en las métricas o en los analytics, que se traduce en dinero.
*******
★★★★★
La búsqueda constante de la viralidad genera que se le de más relevancia a aquel contenido poco serio y banal. Todo influencer que se precie de ello, busca el clip viral, busca el compartido. Las reacciones sobre el contenido que se produce ya sea en formato video, texto o fotografía, tiene una interacción inmediata, por eso es muy fácil generar ese sentimiento de comunidad, porque de alguna manera hay una conexión más profunda entre el influencer y el espectador.
En el mundo del arte ocurre exactamente lo mismo, se expande esa relación entre el artista, la obra y el espectador (ahora devenido en parte de su comunidad). El valor artístico cobra un sentido más relevante, y aumenta—gracias a las redes sociales—, su oportunidad de contacto con un público contínuo. Es evidente como todo ahora es un poco más sencillo.
La internet vino a ampliar los horizontes del arte y sus propias concepciones, conectándonos con expresiones que en algún momento de nuestra historia eran desconocidas. Ahora digamos que tenemos un canal abierto a todas las posibilidades.
*******
★★★★★
¿Podríamos considerar a los influencers como artistas? Bueno, creo que no lo son en el sentido más estricto de la palabra, aunque podríamos catalogar sus videos y streams como una performance (esto es discutible). Si bien es cierto, el arte se manifiesta de múltiples maneras, pero considero que la fama o la búsqueda de un recibimiento mayor, es solo una pequeñísima parte de todo lo que rodea a lo llamado arte.
*******
★★★★★
Desde mi humilde visión, mí interés no está en la fama, sino más bien en la trascendencia de lo que hago. La fama no es la meta a alcanzar, pero lo que si me interesa es la idea de que cuando de mí ya no quede ni el polvo, se pueda encontrar un pedacito de mis ideas y pensamientos, pululando por algún rinconcito del basto universo que es la internet.
De todos formas no hay ningún motivo en mí para alcanzar la fama, yo no la necesito, en todo caso lo que debe tener su merecido reconocimiento es mi obra. Ella es la que debe sobresalir, yo soy solamente un intérprete que quiere vaciar su alma. Los textos, los dibujos y las pinturas hablan por mí, por eso, vuelvo a insistir sobre lo ya dicho, yo no deseo la fama, más bien quiero que mí obra goce de ella.
Considero que la obra tiene el deber de ser mucho más importante que el que la realiza, porque ese producto final, es el proceso de un montón de transformaciones, que la fueron llevando a lo que es ahora. Entre el artista y la obra siempre hay un diálogo intrínseco que se produce desde el momento cero de la concepción de la misma. Pero el intérprete ignora cualquier lazo con la fama, o con el ideal del artista. Pues ese diálogo abre un canal entre dos mundos: el físico y lo que está más allá, alejado del plano natural, lo que tiene que ver con la imaginación, las musas y la noche.
Bueno, creo que he volado demasiado, necesito bajar a tierra, para darle un cierre a todo esto. Pero de seguro entenderá usted que era necesario explayarme en lo que involucra al campo artístico y mí interpretación del mundo de la fama.
Puede que a nadie le importa lo que yo opine, pero le ruego tengame paciencia, es solo un reflejo de mí mente joven.
********
★★★★★
Cerrando ya este post (que de seguro tendrá una segunda parte), tengo que decir que la fama hoy en día es solo un fin para el estatus. Quiero decir que nunca me he referido a la fama de los actores y actrices de Hollywood, sino que más bien me interesa la fama que muchas personas de las redes tienen. Es básicamente un cuestionamiento a aquellos que ocupan una posición de nivel en las plataformas virtuales, pero cuyos contenidos son pura basura o al menos son un poco...polémicos. Nótese que no hablo de nadie en particular, y creo en este caso que la generalidad viene bien (sino cree lo mismo, hágame el favor de comentar).
¡Atención! No quiero con esto desprestigiar el trabajo de algunos influencers y/o artistas, pero me era necesario evacuar este pensamiento.
¡Hasta la próxima entrega!
********
★★★★★
No hay comentarios.:
Publicar un comentario