viernes, 28 de julio de 2023

LA CAÍDA: AUGE Y DECADENCIA DE LA CIVILIZACIÓN (PARTE I: PRÓLOGO, CAPITULOS I, II, III)

 PRÓLOGO 

POR HERNÁN SCHAMBER

      Al leer «La Caída» podemos notar que Marcos Ferro siempre quiso hacer cuentos  de ciencia ficción por su gran entusiasmo en conocer, en viajar, en salir del mundo. El sentido del cuento, que por momentos se mezclan con realidades innegables es que las personas conozcan las profundidades del universo en el cual vivimos. Desde diferentes aspectos. No lo trivial sino la guerra asesina e innecesaria. Las personas que se mueven por intereses económicos no humanos sin olvidar el hecho que en el universo están las dos fuerzas antagónicas, que se repelen pero forman entre sí un equilibrio. Están unidos en un círculo universal donde a cada existencia, de acuerdo a ciertas vibraciones, le corresponde cierta evolución dentro de un contexto homogéneo controlado según el ambiente donde se genera. 
    Marcos Ferro busca que las personas conozcan lugares con sus narraciones que si bien existen en su imaginación no quita su existencia real en alguna parte del cosmos visible e invisible. O sea, que la secuencia de conocimiento hace la diferencia. En el hecho de recorrer, de conocer, de estudiar otras posibles existencias. Quien no cree en esto, limita tanto la existencia de ellos como la  energía de expansión, que hace a la posibilidad de  desarrollo de nuestra evolución en millones de vidas existente. Además si el universo alguna vez empezó, también se agotará. Dormirá para reponer sus energías.
    La naturaleza nos habla de cómo son las cosas en lo grande y en lo pequeño. Por ejemplo, en la caída de las hojas de los árboles nos muestra la reencarnación de la vida. A través de un nuevo nacimiento. La vida, es una sola pieza. Aunque nosotros los humanos nos separemos por la mente que nos aleja de los otros seres cuando realmente somos uno. La comprensión absoluta de esto, nos traería paz.
     La naturaleza es  tanto la vida, como la muerte. El día con la noche. Nos muestra nuevos  comienzos cada día. La humanidad ha hecho muchas copias de la naturaleza, si seguimos investigando encontraremos más aún  para descubrir 
     Para sincronizar nuestras mentes o vivir experiencias nuevas juntos, que nos sacan de la cotidiano. Que nos hacen más dignos cada día ya que volamos libremente con una mente abierta a lo desconocido, podemos empezar tranquilamente con "La Caída" de Marcos Ferro.

***********************  

PARTE I: PAZ EN TIEMPOS DE GUERRA


CAPÍTULO I
EL PRINCIPIO DEL PROBLEMA 

    Es difícil la vida aquí, es difícil la vida siendo mujer, y por aire todas las cosas son difíciles viviendo a más de cinco mil años luz de tu casa, de lo que alguna vez fue tu tierra natal. Es difícil pero te acostumbras, te das cuenta que solamente te queda la opción de aferrarte a lo que tienes, y a renunciar a aquello que alguna vez formó una parte importante de tu vida, y la de millones de personas alrededor del mundo. Por el momento lo único real a lo que puedo aferrarme es a esta nave hecha de metal y cables, fría y solitaria que vaga por el espacio, no sabemos hacía donde pero si sabemos el porqué ¿Vos no lo sabes? Te lo voy a explicar, después de todo tengo el reloj a mí favor, aquí en el espacio las horas parecen nunca avanzar, dando la sensación de que tenemos más tiempo.

   Básicamente estamos en el año 4.035 ¿Eso lo sabes no? Bien, todo parecía funcionar de maravilla, todo parecía que la vida nos sonreía, que la vida nos abría los brazos para invitarnos a gozar de nuestra hermosa, pero efímera existencia, un error muy grave, que ahora estamos pagando, porque ante todo somos seres mortales, y la vida no es hermosa, y menos con las situaciones que nos ha tocado atravesar. 

  Verás, las cosas comenzaron demasiado bien, y ya sabes que cuando algo empieza bien, indudablemente algo malo tiene que pasar, las cosas son así, y nadie las puede cambiar. Cómo venía diciendo, todo iba perfecto, los políticos de todos los países habían decretado un convenio de paz entre todas las naciones, desde América hasta Oceanía, eso era algo impensado, y sobre todo muy soñado. La paz mundial fue por años la fantasía de muchos pacifistas, y de todos los autoproclamados profetas. Pero la cuestión era que la paz mundial era un echo, corría el año 2.033, antes de eso el mundo había sido azotado fuertemente por virus, inclemencias meteorológicas, guerras, muertes, terrorismo, fanatismo, todas cosas que afectaron negativamente la vida en el planeta. Siria, Irak, y un par de países más realizaron lanzamientos de misiles a los territorios Norteamericanos, y a algunas parte de América Latina, algo nunca visto ya que Latinoamérica siempre se había mantenido neutral en estos asuntos, pero el tema lo justificaba todo, el agua comenzaba a escasear, la gente se preocupaba demasiado, los países más pobres estaban casi desintegrados, llegando a haber solamente un par de sobrevivientes, que no eran más que sacos de huesos con un poco de piel mugrienta aferrada a aquellas débiles estructuras óseas.

   Con el agua que parecía que iba a llegar a su final, la guerra se volvió el medio perfecto para conquistar aquéllos terrenos que eran ricos en este líquido, vital por cierto, para nuestro organismo, sobre todo para la producción de alimentos, y a su vez para los animales. La crisis cada vez se hacía más grande, y más grande, hasta que por allá en el año 2.034 aparece lo que el mundo reconoció como el único y verdadero mesías, la reencarnación de Jesús en la Tierra, un hombre que vino a traer un mensaje de esperanza en aquellos momentos tan turbulentos, y que hizo que finalmente, por no decir mágicamente, el mundo recupere la paz, y el 8 de diciembre del años 2.035 se firmó el tratado de Paz Mundial, dónde los países que durante años se habían hecho mal los unos a los otros, ahora se estrechaban las manos, se abrazaban, reían y compartían agradables tertulias dónde se perdonaban por tantos años de hacerse el daño, y ser tan ciegos a la hora de no ver qué la paz era la solución. 

  A partir de ahí nada podía salir mal, el tratado de paz era inviolable, y si alguien, o algún país, estado, o provincia intentaba romper con el orden, la seguridad, y la paz, ese país, estado, o provincia sería destruido. Si, así como oyes, destruido. Por aquellos años las ojivas nucleares que se estaban construyendo, eran tan poderosas que podían convertir en cenizas a un país entero, o a algo más chico dependiendo de la carga nuclear que llevara el misil, para que te des una idea una ojiva nuclear mediana tiene, o mejor dicho tenía la fuerza de cinco mil Chernóbyls, o de seis mil Iroshimas, de vos depende sacar la cuenta. Pero por suerte ningún país, ni estado, ni provincia se animó a desobedecer las normas que ese tratado contenían, y si te preguntas cuáles eran esas reglas, te diré que eran básicamente pequeños puntos a tener en cuenta, cómo por ejemplo: el castigo que mencioné anteriormente por desobedecer, o los diez puntos que hablaban sobre ser buenos países, y respetar algo así como «códigos de amistad entre países», que iban desde todos somos hermanos, a nunca discutir ni insultar a alguien de otro país, toda relación diplomática o no con algún extranjero, perdón con un vecino, debía de ser realizada con sumo respeto, y en un ambiente de paz. Las personas, es decir civiles que insultaban a alguien, eran castigados, porque demás está decir que los grupos más reacios a estos cambios, que en cierto punto se habían vuelto muy extremistas, y se movían en la clandestinidad, asesinando a nuestros vecinos, quizás porque eran de Siria, o porque eran negros, o por ser homosexuales, no aceptaban estos códigos. Por suerte el Ente los disolvió a todos, pidiendo la captura de estos grupos, y como castigo murieron decapitados, eso fue transmitido por televisión frente a los ojos de todo el mundo. A partir de allí no se supo más nada de estos grupos extremistas, de vez en cuando surgía algún rumor de que se habían visto a supuestas organizaciones clandestinas, pero se comprobó finalmente que no eran más que eso, rumores.

   ¿Qué es el Ente? Déjame explicártelo de una forma no tan complicada, y que puedas entender. Cuando se firmó el tratado, alrededor del mundo los presidentes de cada país, y los reyes de cada país, que uno imagina que son lo más alto de este mundo, incluido también el Vaticano, fueron destituidos de su poderío, fueron obligados a vivir sin sus lujos, y esos lujos, y sobre todo el poder que poseían estas personas, pasaron a formar parte de lo que se llamó el Ente, una sociedad secreta, superior a cualquier poder político e imperial, tan secreta que no se supo nunca si realmente existieron, si fueron personas reales, o viajantes de otros planetas. Algunos genios afirmaban que eran una farsa, un cuento de los políticos para seguir agrandando sus arcas, ya que la guerra no era un negocio rentable, debían generar ingresos de alguna forma, porque sí , el Ente le exigía a cada ciudadano un porcentaje en impuestos a pagar al comenzar el año y el otro al finalizar el año. 

   El Ente regulaba todo, era el dueño del mundo, podía ver lo que hacía un pobre comerciante de verduras en Venezuela, hasta lo que estaba haciendo algún excéntrico millonario en alguna parte de China. Podía ver todo, no me preguntes cómo pero lo hacía, controlaba cada sitio de internet, y tenías solamente un número limitado de información, no digo que censuraba, pero por lo menos no veías a enfermos de las conspiraciones publicando cosas que hicieran perder la paz en el mundo. Solo se decía la verdad, o la verdad que ellos querían mostrar, porque curiosamente no existía ninguna información del Ente, y ni siquiera se filtraba un mínimo detalle.

  Recuerdo una vez cuando se «filtró» una supuesta foto del Ente, fue un revuelo impresionante a nivel mundial, todo el mundo hablaba de esa maldita fotografía, yo no pude verla, fue eliminada para siempre a las pocas horas, un viejo amigo que sí la vio me dijo que aquello le causó mucho miedo, y que esas personas que estaban ahí, no eran humanas, sino más bien similares a máquinas, al día siguiente no volví a ver nunca más a mí amigo, lo mismo le pasó a todos la que vieron esa imagen. De esto no me gusta hablar mucho, existen personas que se han fanatizado con el Ente, a tal punto que parecían una secta en la que todos siguen al líder, en donde todos obedecen ante su poder superior. Y a decir verdad el Ente aún sigue activo aunque ya con su poder debilitado, pero aún así tiene ojos, y oídos para todo el espacio.

   Mientras el Ente invadía al mundo con su paz y su mandato sectario desde las sombras, también existían otros grupos a parte de los extremistas que luego fueron exterminados, estos también se movían en la clandestinidad, estos eran los Rebeldes, personas que imponían una forma de pensar que hacía enojar al Ente, pero estos eran astutos, sabían ocultarse bien para no ser capturados, su sello era una R rodeada de un círculo, y se la podía encontrar en varias partes del mundo, menos a los responsables de pintarlas. Estos Rebeldes creían que no debíamos hacerle caso a ésta organización, y por sobre todas las cosas que el tratado de paz era algo completamente falso, que escondía algo oscuro detrás. Aquí tengo que hacer una breve descripción de este grupo de reaccionarios, ya que se dividía en pequeños subgrupos, por ejemplo tenías a: los Rebeldes Pacifistas, por el otro a los Rebeldes Reaccionarios y a los Rebeldes Armados, estos últimos eran muy peligrosos, sabiendo sobre todo que el uso de cualquier arma de fuego estaba prohibido, lo cual hacía a este grupo un enemigo de código rojo para el Ente. Pero por suerte estos grupos no solían atacar y generalmente el mundo vivía en la paz absoluta.

   Déjame por favor hablarte un poco de los días de paz, de aquellos días de tranquilidad donde todo era perfecto, el mundo nos sonreía, la felicidad era plena, se respiraba aire puro, la contaminación había quedado en el pasado, la ecología había triunfado, y los animales, los tan leales y nobles animales podían vivir libres y en completa armonía ya sea en el campo, o en el medio de la ciudad; los autos estaban prohibidos, y el índice de dióxido de carbono había disminuido casi definitivamente. Las malas noticias ya eran parte del pasado, de lo que se llamó «La Era Arcaica», ahora estamos atravesando una nueva etapa «La Era de los Civilizados»; éramos tan civilizados que incluso la violencia fue prohibida en el cine, la televisión, las historietas, la revistas, el objetivo principal era erradicar la violencia y cualquier mensaje agresivo, racista, discriminador, en fin todo aquello que no nos produce paz. Se hicieron campañas inmensas en contra de aquellos deportes que fomentaban la violencia, llegando al punto en el que practicar artes marciales u otro deporte cuyo principal fin sea la violencia, era penalizado con la muerte, un poco extremo la verdad, pero por suerte todo salió bien, y de un día para otro todo deporte de contacto desapareció, y solo quedó en el recuerdo.

   Decir la palabra violencia se volvió un delito que debía ser sancionado con una multa, incluso se reescribieron los libros y diccionarios quitando cualquier palabra que estuviera relacionada directa o indirectamente con conductas y acciones violentas. Solo sé por boca de algunos sabios que todavía se conservan algunos libros que no han sido reescritos, y están en su estado original, ojalá algún día pueda leer alguno, aunque ya hemos dejado la Tierra de lado hace mucho tiempo, y ya no regresaremos a ella, o a lo que queda de ella, pero todavía no llegamos a ese punto.

  Todo marchaba perfecto, todo era color de rosa como dicen, aquel mesías que te mencione erigió su propio templo, y el Vaticano se arrodilló, y se humilló ante él, dispuestos a limpiar sus actos pederastas y de avaricia, su oro fue desparramado por todo el mundo, curiosamente el Ente no pidió ni obtuvo ningún centavo, todo fue destinado al beneficio humano, al beneficio del goce de la vida. Tengo que contarte algo, el sexo estaba convertido en un acto de completa libertad, solo eran penados con multas, o con sangre, aquellos actos sexuales que fueran enfocados al masoquismo, o al sadomasoquismo; en el sexo valía la libertad y la sensualidad, pero no la violencia. En algunas partes del mundo, creo que en Australia, India y Canadá, se llevaban a cabo orgías multitudinarias con el fin de conseguir el placer pleno, pues es este el que nos da la felicidad, y el sexo es algo normal del ser humano, es algo libre y sagrado, no hay prejuicios en esta Era Civilizada, solo solos humanos disfrutando de la vida, de todo aquello que nos es bueno. Aunque me da vergüenza comentarlo, viajé una vez a la India para probar un poco de estas orgías, son increíbles, y podes estar con múltiples personas a la vez (sin importar su género o sexo), y beber un poco de «Bluewater» o «Magic Cola», bebidas típicas de estos tiempos de paz, porque el alcohol en todas sus formas estaba prohibido. Se decía que el alcohol producía en las mentes de las personas una serie de efectos que los hacía comportarse como seres cavernícolas, de la era pasada, y sobre todo violentos. 

  Hablando de las bebidas, la famosa Bluewater es un agua de color azul oscuro, tremendamente exquisita, muy deliciosa, y por otro lado la Magic Cola es una variante de las bebidas gaseosas, más natural, más sana para nuestro organismo, y que proporciona minerales necesarios para nosotros. Y si, es increíble lo mucho que ha cambiado en mundo ¿No? Pues como dije al principio cuando algo parece ir demasiado, pero demasiado bien, todo repentinamente comienza a salir muy, pero muy mal, más o menos unos veinte años después, pero espérate vamos de a poco.

   Cabe destacar la clara lucha de las mujeres, este mundo pacifista fue también un logro nuestro, ya podíamos vivir en paz, ya podíamos caminar tranquilas, disfrutar de nuestros cuerpos, no ser asesinadas. La paz nos dio paz mental, nos sentíamos más fuertes, tan fuertes que logré entrar al ejército, y si, eso era lo único que estaba permitido, la paz eliminaba la violencia, pero el ejército era necesario, después de todo trabajabas para el Ente, no teníamos armas, éstas se reservaban «por si a caso». Cómo parte del ejército hacíamos trabajo de caridad, y ayudábamos a la gente, como mujer estuve cinco años en el grupo «Halcones Voluntarios», en la división femenina, pero pude retirarme, y esa creo que fue la mejor decisión de toda mí vida, sin saber todo lo que vendría después 

    Con el tiempo uno podía notar que la situación de paz mundial se iba desgastando, de a poco el espíritu de felicidad se iba erosionando, se sentía el aire más tenso con solo respirarlo, y la gente ya no sonreía como antes pero ¿Por qué? ¿Qué nos estaba pensando? Nadie lo sabía, nadie quería saberlo mejor dicho, yo creo que la respuesta correcta es que la burbuja falsa e irreal en la que estábamos viviendo poco a poco se iba pinchando, y las miserias humanas salían a la luz. Aquel mesías que tanta iluminación y verdad traía, confesó sus más aberrantes pecados y se entregó al castigo que le dieron sus más fervientes seguidores, no lo crucificaron, pero lo vieron llorar y arder en una pira junto a los niños que había abusado, todos quemados por el fuego purificador, pero el Papa no ocupó su lugar debido a sus pecados anteriores, por ende el templo se convirtió en un lugar abandonado, ocupado por los sectores más vulnerables de la sociedad, «las ratas de dos patas» cómo le decían las personas; humanos que no eran felices, que no tenían dinero, que no gozaban de la vida, que no disfrutaban el sexo, y se vestían y olían mal, pero nadie podía negar que eran parte de ese lado más real del mundo, eran ellos los que nos devolvían a la vida verdadera, con miserables, pobres, humildes y ricos sin cerebros en sus cráneos, pero todos los ignoraban, el Ente trato de mandarlos a un «Centro de Regreso a la Felicidad», un nombre positivo para aquel matadero para humanos, me revuelve las tripas pensar lo que les hacían a esas personas.

   Retomando la historia, las cosas se ponían un poco tensas cada año, pero a nadie parecía importarle, o eso pensaba. Volvieron a aparecer algunos grupos extremistas que agredían a los vecinos, y por el otro lado, los rebeldes armados cometieron un par de actos terroristas en puntos estratégicos para el Ente, lugares de reuniones, y una oficina central en Rusia. A ellos les encantaba matar gente, y aseguraban que eso era parte de la vida del ser humano, que la paz no es eterna, que el bien y el mal es algo que está dentro de nosotros, que tenemos que aprender a vivir con esas dos caras de la moneda. Ni siquiera necesitaban que el Ente los matase, solos se suicidaban después de haber cometido alguna aberración, creían que el sexo no era bueno, y pedían a gritos el ascenso del Papa al Trono de Dios, algo improbable que nunca pasó pero, que de haber pasado, el mundo hubiera volado por los aires mucho antes.

   Las facciones religiosas fueron las más complicadas, crees o no, pues si o si tenes que estar en un bando, no podes ser neutral. Antes del tratado de Paz Mundial, las guerras entre facciones religiosas, y anti religiosas eran moneda corriente, no les importaba cuánta sangre corriera por las calles, lo importante era imponer una ideología por sobre las otra. Cabe aclarar que todas las religiones que conocimos en la era anterior, llámense Testigos de Jehová, Evangelistas, Católicos, Budistas, en fin se habían unido en una sola religión, un brazo fuerte que mantenía dominados a los pollitos del mundo, así fue como crearon la organización «Los Herederos de la Verdad». La orden estaba controlada por un jefe en cada país sin importar su religión, quien dominaba todo ese sector. Fue ahí entonces cuando surgió la facción «Aliados de la Cruz Invertida», grupo importante conformando por un compendio de ateos, agnósticos, y una elite muy poderosa de famosos científicos, ellos aseguraban traer la razón, e imponerla por sobre el pensamiento irracional, según ellos, de la religión. Estuvieron cuatro meses en guerra, ninguno triunfó, y ninguno logró imponer una clara forma de pensar, pero lo que sí estaba claro, es que en el mundo que venía no había lugar para ideas radicales.

   Lentamente la religión fue perdiendo adeptos, y los ateos dejaron de perder el tiempo en estas luchas sin sentido, sabían que el mundo estaba por entrar en un cambio trascendental. La tecnología tampoco se quedó atrás, se logró crear autos que volaran, los viejos modelos con ruedas estaban prohibidos, porque contaminaban, y solo se podían usar los voladores, contábamos con edificios construidos en el aire, se pudo llevar a cabo la robótica hasta llegar a límites impensados, llegando al punto en que ya no tenes que hacer más que relajarte, y dejar que aquellas máquinas hagan todo el trabajo en tu casa o en tu oficina. Los celulares evolucionaron y se desarrollaron aplicaciones más modernas para facilitar las comodidades de cada persona, el ciego podía ver por medio de la pantalla, el sordo podía escuchar, y sobre todo las personas no necesitaban el contacto físico, ya que las video llamadas evolucionaron a una especie de tele-transportación por medio de un holograma. Los autos tenían diseños muy avanzados, que te permitían ir tanto por tierra, por aire o por mar, y sobre todo viajar a velocidades impensadas, los edificios eran inteligentes creados a partir de grandes impresoras que con solo tocar un par de botones de tu celular, podías en pocos segundos materializar una casa a tu gusto, la tele-transportación era una realidad, se usaba en vez de los viejos ascensores, mediante unos aparatos que se encargaban de materializar tu cuerpo en un lugar a otro al instante, e incluso te permitían ir de tu casa a tu trabajo en menos de una fracción de segundos. 

   Y los políticos, que durante mucho tiempo nos perseguían y nos imponían leyes inútiles ahora eran solamente un ciudadano más, con el recuerdo en sus mentes de que alguna vez fueron los dueños de un país. El Ente se lo había comido todo. Pero de pronto, todo cambió. La primera bomba no tardó en estallar, fue cerca de la cordillera al límite con Argentina, enseguida el Ente llamó a una reunión de emergencia buscando al culpable de aquel acto de violencia, pero ningún país se hizo cargo, y el Ente en silencio se encargó de buscar al responsable, y un mes después una ojiva nuclear borró del mapa para siempre a Francia, redujo aquel territorio en un desierto que no será habitado por lo menos dentro de mil años, tiempo suficiente para decretar a aquel territorio con un nuevo país, Francia ya no existía, mí tampoco su gente.

   Los países no hicieron más que tragar saliva, nadie quería ser convertido en cenizas, pero la tensión aumentaba, y el Ente se ponían cada vez más sigiloso, más perseguidor, más observador, escuchando cada llamada, leyendo cada mensaje, temiendo otro ataque. Como dije antes, la burbuja comenzaba a pincharse. La segunda bomba estalló en centro de África, hombres, mujeres, y niños muertos, otra vez los países comienzan a negar, nadie dice la verdad, pero no saben que el Ente puede oler miedo, y a la semana siguiente los ojos de esta organización se dirigió hacía Suecia, esta vez fue piadoso, algo extraño me atrevo a decir, pero en vez de volar al país por completo, mandó un ejército de millones de soldados, a eliminar personalmente a cada habitante en cada rincón de aquel país. Por supuesto que la ley se quebrantó y la gente de Suecia se resistió, no querían morir, y el ejército que pensaba terminar su trabajo en dos días, le tomó un mes y medio regresar a sus hogares, aunque otros no llegaron. Fue lo que se conoció como «La Revuelta», el conflicto armado más importante en lo que va de la segunda era de la Tierra. Muerte y sangre, eran las únicas imágenes que llegaban desde allá, los Suecos resistían con armamento de bajo calibre pero hacían retroceder con total eficacia a las tropas que luchaban por la paz, pero el trabajo fue realizado como había sido ordenado y Suecia quedó libre de habitantes, se convirtió en un país vacío, pero el Ente no tardó en poblarlo, y renombrarlo llamándose Libercity. Todo lo que fue el país antes quedó derrumbado para construir un nuevo lugar, una ciudad de la libertad, para que los viajeros y turistas puedan pasar sus días de vacaciones de una forma cómoda, accesible, y tranquilos. El dinero ingresado era utilizado por el Ente para elaborar grandes monumentos en distintos puntos de Libercity, dedicados a los soldados caídos, que habían dado su vida por traer otra vez la paz al mundo.

    Pero esta guerra fue el principio de lo que siguió, esa guerra dio pie a convertir nuevamente la Tierra en un mundo miserable y depravado. Primero comenzaron las peleas entre vecinos de ciudad, la más grande fue en la parte sur de Londres, durante la fiesta de la orgía, dos hombres que habían comenzado a pelearse por fornicar a una mujer terminaron peleándose, para finalmente acabar uniéndose y matar a unas diez personas con las finas latas de Magic Cola, hiriendo a la gente en el cuello, e incluso en los genitales. Los dos hombres fueron decapitados. El segundo incidente fue en el festival del cannabis, si esta fiesta es habitual en estos años, es algo legal, pero para poder consumirlo debes tener un cierto estatus social, a ella solo pueden acceder hijos de ex funcionarios políticos, personas famosas, o millonarios excéntricos, es apta para todas las edades y estás familias comienzan a consumirla desde los cuatro años, mientras tanto las demás drogas son repartidas para aquellos que no poseen un poder adquisitivo importante, por lo tanto solo tienen acceso a una dosis por familia, y las venden en las farmacias de cada barrio a un precio accesible, también empiezan a consumirlas a partir de los cuatro años. Y quizás te preguntes ¿Porqué las drogas están habilitadas y no así el alcohol? La verdad es que el alcohol pone a las personas agresivas, o las hace reaccionar de una manera que irrumpe con la paz mundial, las drogas son el alimento del alma, de la mente y el espíritu, nos elevan más allá de este mundo, y nos permiten ver las verdades ocultas de la vida, su consumo es espiritual, no como se hacía antes,  y tampoco es obligatorio consumirlas. 

  Retomando lo que venía contando, el segundo incidente ocurrió en esta fiesta de la marihuana, si bien no hubo muertos sí muchos heridos. Los que iniciaron el incidente fueron un grupo de seguidores de «Alx», un seudo influencer extremista, que les había ordenado a sus espectadores golpear a todo aquel que se cruzara en su camino; los responsables fueron decapitados. Alx también. A partir de este echo el Ente se volvió más cuidadoso con el uso de internet, cómo por ejemplo el vídeo en vivo de la jefa de la agrupación «Mujeres Libres» donde se la veía desnuda y la vez cortándose con un vidrio en honor a las mujeres que habían sufrido en los hechos mencionados anteriormente, el vídeo fue borrado, pero la vida de la jefa de esa organización nunca volvió a ser la de antes. Para el Ente el suicidio, el auto mutilarse, era algo que debía ser corregido mediante un severo tratamiento de invasión mental, para ordenar el cerebro del paciente y así poder volver con normalidad al mundo, sin esas ideas violentas. (Cabe aclarar que los sanatorios mentales, y sobre todo las cárceles habían quedado en la historia, ya no se usaban y habían pasado a ser un centro turístico para aquellos que querían recordar cómo había sido la era pasada).

   Hubo un periodo de calma que duró un mes, y las cosas otra vez se complicaron, pero no como antes, lo que había comenzado como hechos de violencia aislados, ahora se reportaban en diferentes partes del mundo, en simultáneo o a pocas horas de diferencia, y eso al Ente lo hacía enfurecer, pero como era de esperar los sublevados o grupos de rebeldes de la nada comenzaban a juntar adeptos, gente que se unía a luchar en contra de las fuerzas de la paz, y de la nada una guerrilla en Portugal, una masacre por parte de extremistas a fanáticos que luchaban por los derechos humanos, un atentado en el centro de un supermercado en Uruguay con más de cien muertos, y de a poco, la paz mundial se caía a pedazos, las penas de muerte, y las multas no amedrentaban a nadie, y finalmente ocurrió lo peor, los países se levantaban en armas contra sus vecinos, se masacraban los unos a los otros, el terror empezaba a reinar otra vez sobre la Tierra, y la Era de la Civilización se entregaba a los brazos de la barbarie.


CAPÍTULO II

EL EQUILIBRIO PERDIDO


    El Ente se veía de a poco debilitado, su poder caía como así también su autoridad sobre los hombres y las mujeres del mundo, todos querían ser libres, libres de lo que aparentemente estábamos viviendo, un mundo dominado por la mentira, por una burbuja de felicidad que nunca existió, una felicidad que no hizo más que crear una visión errónea del mundo, a fin de cuentas no podemos olvidar lo que somos, lo que hemos construido, y todo lo que nos queda por hacer, pero la ambición es mucho más grande que los deseos puros de corazón y por lo tanto retrocedimos veinte años atrás convirtiéndonos en los cavernícolas que éramos antes de la firma del tratado pero ¿no es qué acaso somos eso? Somos animales, somos salvajes, vivimos como sociedad pero no podemos reprimir nuestro deseo animal, nuestro deseo por la carne, por la sangre, y al final te das cuenta que podemos tenerlo todo, pero siempre nos faltará algo. No somos conformistas y siempre queremos más, por eso algunos viejos líderes de los países que comenzaban a levantarse en  armas, junto a sus hijos, y miembros de diversos consejos de guerra, se reunían en pequeñas juntas secretas, alejados de miradas indeseadas para planear los siguientes mecanismos de acción, al haber retrocedido tanto, los países potencia luchaban por poder dominar o conquistar cualquier territorio que les sirviese para expandir sus ideales, el punto final de estas organizaciones de insurrectos que se daban a lo largo y ancho del mundo, era poder destruir de una vez por todas al Ente, eso no sería tarea fácil, pero se tenía que hacer con urgencia. 

   Con el paso de los meses el terror crecía, podías ir a tomar un café a cualquier bar y no saber si una bomba explotaría, o si algún loco entraría para masacrarnos a todos. La paranoia era inmensa, se veía a cualquier persona como a un posible sospechoso, o terrorista, el Ente había habilitado una Unidad de Represión para detener a cualquier posible sospechoso, por lo cual cualquiera podía pecar de ser un maldito asesino. Un par de veces me tocó denunciar algún sospechoso, una vez fue un senegalés que no dejaba de mirarme, la Policía de Represión se lo llevó, se comprobó su inocencia y nunca más me volvió a mirar, y el segundo fue un gordo yankee que caminaba muy al lado mío, me hacía sentir incómoda, se lo llevaron y nunca más lo vi por la ciudad, su esposa estaba desesperada buscándolo pero no hubo ninguna pista de su existencia.

  Cada dos o tres días las sirenas de aviso se activaban por algún que otro conflicto entre transeúntes, la gente ya no sonreía, todos estaban molestos, se enojaban por cualquier cosa, los neuropsiquiátricos y cárceles volvieron a reabrirse dejando de lado su función de museo. Por otro lado, enfermedades como el cáncer que se consideraba extinta, había vuelto a aparecer y causaba estragos, como así también el SIDA, la H1N1, tumores y demás enfermedades que causaban varias muertes por semana, sumando las muertes a mano de los terroristas, al mes morían más de dos mil personas.

   Las enfermedades en esta segunda etapa del mundo se habían, por decirlo de alguna forma, extinguido, la salud había mejorado mucho durante los años que el mundo firmó el tratado de paz, pero ahora todo se nos volvía en contra. Los grandes científicos que habían hecho desaparecer éstas enfermedades ahora afirmaban en todos los medios posibles, que todo era distinto, que habían regresado más fuertes, y que las curas que se habían logrado ya no proporcionaban una barrera, las enfermedades habían mutado a tal forma que la única solución que una persona podía tener era un milagro. 

  La personas que morían de alguna enfermedad contagiosa ardían en piras grandes a las afueras de las ciudades, y las cenizas eran enterradas a mucha profundidad bajo tierra, y luego ese lugar era marcado para que nadie pasara por allí, la zona era desinfectada cada dos meses, y los ingresos eran restringidos. Los cementerios, santuarios de nuestros a antepasados, eran resguardados por filas de guardias protegidos con máscaras y trajes especiales, ya que los camposantos eran fuente de saqueos y de robos. 

  Los robos eran algo que de a poco se comenzaban a dar, los ladrones que también habían desaparecido ahora volvían y con armas, al parecer una organización subterránea les otorgaba las armas y todo lo que ellos quisieran a cambio del dinero. El «cents» era la moneda oficial en todo el mundo, un dinero virtual que te daba la posibilidad de comprar lo que quisieras en cualquier parte del mundo, con el servicio de tele-transportación las cosas llegaban de los Estados Unidos a tu casa en menos de una hora, pero en medio de ésta crisis global el cents se volvió muy codiciado, la única forma de acceder a él era mediante un código conocido como «URX», cada persona tenía en su haber un código URX con un cifrado diferente, ese código te permitía el acceso a tu cuenta de depósito y extracción de dinero; tengo que decirlo para tener cuenta no necesitabas de un banco, solamente tener alojado tu dinero en alguna plataforma virtual segura, por lo tanto, en todo el caos los robos de código URX se comenzaron a hacer cada vez más seguido, y cada vez más violentos, llegando a matar para obtener un simple par de números.

   El crimen en las calles era tanto que se empezó a considerar a la fiesta de la orgía como un acto de violación, y fue prohibida en todo el mundo según el Decreto Oficial del Ente, y era penado con multa, o años de cárcel, una tortura eficaz ya que los terrores de la cárcel, y las historias que de ella se contaban cuando éramos niños, nos hacía tener pesadillas, y sobre todo más ahora sabiendo que tu destino puede ser aquel lugar tan hostil y primitivo. Con la delincuencia en alto, las personas comenzaron a reunirse en pequeños grupos de caza, para poder acabar con estos maleantes una vez por todas, éstos vecinos que se llamaban a sí mismos «Unidad Antirrobo», escarmentaban a cualquiera que fuese capaz de herir, o matar a sus semejantes. Por otra parte el ejército recuperó sus armas, y se alejó del trabajo de caridad, para pasar a la acción, eso sí el Ente continuaba con su idea de la paz mundial por lo que solamente le dio a los soldados un mínimo de cien disparos al día, cualquier soldado que dispare más de cien balas sería destituido de su cargo más el pago de una importante suma de dinero.

  Los días se volvían toda una aventura alrededor del mundo, cada tanto tenías que esquivar alguna balacera, o quizás si conseguías tener suerte podías formar parte de algún secuestro. La violencia era cosa de todos los días, era algo a lo que nos habíamos acostumbrado fácilmente, será quizás porque somos así, porque es nuestra naturaleza, somos civilizados pero hasta cierto punto, y cuando ese punto se quiebra sale lo peor de nosotros. Pero no todo estaba perdido, en el norte de Escocia y parte de Irlanda un grupo de personas denominados «Liga de Héroes», se organizaban para detener todo crimen violento, vestidos con coloridos trajes imitando a los superhéroes de nuestra infancia, pero estos tenían un defecto, eran mortales ante las balas, y eso fue lo que hizo que solo quedara un grupo muy reducido que solamente se dedicó a esconderse en algún lugar del planeta.

 Mientras estos héroes se ocultaban los grupos de ultraderecha salían a las calles a predicar las palabras del Ente, de vez en cuando cruzaban balas con los rebeldes, tratando de ver quién mataba a quien. Esos enfrentamientos eran algo habitual, ni hablar de la toma de templos y la destrucción de los mismos, cómo así también la crucifixión de varios miembros del clero, y de algún que otro fanático de ésta organización religiosa mundial. En estos tiempos circulaba la noticia en varios medios digitales y también tradicionales, sobre la creación de diferentes clanes de guerra diseminados en todo el mundo, y que estaban a cargo de antiguos generales del ejército.

  El objetivo principal de estos clanes era generar organismos independientes para de una vez por todas impulsar la revolución más grande de la historia, para así por medio de la fuerza liberar a cada país de las manos del Ente. Derrocarlo y destruirlo para siempre era la idea, para volver a convertir a cada nación en lo que habían sido hace muchísimos años, países ricos, poderosos y libres.

  A pesar de las múltiples declaraciones de guerra que varios clanes hicieron, todo quedó en la nada, si bien de los diversos clanes que habían solo cinco eran los más poderosos, estos eran: «El Clan Katana», un grupo de ciento cincuenta rebeldes japonés, chinos y coreanos que se revelaban, y cuyo objetivo era poner a Asia al mando del mundo; luego tenías a «El Clan Iluminado», estos estaban conformado por personas de diferentes religiones que según ellos, se encargaban de realizar cruzadas para esparcir el nombre de Dios; en América Latina estaba el famoso «Clan Machete», feroces guerreros, habidos luchadores, y sobre todo muy conocidos por sus métodos tan dolorosos de tortura; en América del Norte estaba el «Clan de las Siete Armas», conformado por siete miembros de poderosas familias de mafiosos; y en Europa se formó el «Clan Berserker», eran guerreros, asesinos, y no les temblaba el pulso para nada. 

  Con éstas organizaciones había que tener demasiado cuidado, hacían campañas para conseguir más adeptos, cabe destacar que todas eran aliadas, y estaba prohibido romper la promesa que se habían hecho, el precio de algo así era nada más que la muerte. Los adeptos que se unían lo hacían por medio de internet, mediante sitios, foros, y páginas secretas que estos clanes manejaban en los sitios más profundos de la red, generalmente buscaban a ex marines, ex soldados jóvenes, y cualquier persona con espíritu de guerra, que quisiera la liberación de su país, y no tuviera miedo de morir en el campo de batalla para salvar a sus semejantes.

   Por esos tiempos Organizaciones Activistas por la Paz se movilizaban cada tanto para dar un mensaje esperanzador a las personas del mundo, el líder pacifista más grande del universo era un viejo hindú, que en símbolo de protesta había decidido cortarse partes de su cuerpo por cada acto violento que el ser humano cometiera. Pobre hombre, solamente quedaba de él un torso flaco, y una cabeza huesuda. Cuando se cortó las piernas y luego los brazos, ordenó expresamente que sus más fieles seguidores continuaran cortando su cuerpo hasta que del él ya no quede nada. 

   Los grupos pacifistas y demás eran cientos en todo el mundo, digamos que alcanzamos a llegar a un punto en donde el ser humano se dividía en un centenar de ideas y formas de pensar, eso generaba muchas veces diferentes conflictos en distintos puntos del mundo. Las luchas  ideológicas eran cada vez más fuertes, las organizaciones de Mujeres Libres asesinaban a cualquier hombre que se interfiera entre ellas y su libertad, algunos dicen que obedecían las reglas del Ente, otros que eran simples herramientas políticas, pero eso solo género más conflictos como por ejemplo el de la «Batalla de los Sexos», dónde un grupo de cien mujeres se enfrentaron a un grupo de cien hombres en una guerra campal, que terminó con unos pocos sobrevivientes tres hombres y cuatro mujeres, muy malheridos todos.

   Para el año 3.000 el Ente sacó un decreto que sería crucial para lo que luego vendría, prohibió cualquier contacto sexual entre personas para evitar el nacimiento de nuevos seres humanos, bajo los ojos del Ente, el mundo necesitaba dejar de crear más humanos. Tener bebés estaba absolutamente prohibido, por lo menos hasta que el mundo volviera a su estado de paz mundial, los grupos de «Hagamos Vida», organización que velaba por la vida de los recién nacidos, y apoyaba a la creación de más bebés, llegó a un acuerdo para permitir que en la Tierra nacieran un mínimo de cincuenta bebés por año, así se controlaría un poco la sobrepoblación, mientras que grupos radicales más relacionados a los «Anti Bebés» preferían un mundo libre de humanos, y su líder Shar-Ben-Hur, un loco antinatalista aseguraba que para poder parar toda esta locura que nos tocaba vivir necesitábamos extinguirnos, necesitábamos que la Tierra estuviera libre de humanos y que los animales sean los dueños de éstas tierras, que dicho sea de paso, les pertenecían.

   ¿Qué había sido de los animales? Pues de ellos no se sabe mucho, cuando las cosas comenzaron a explotar por aquí, muchos de ellos se fueron, yo pienso que ellos presentían todo esto, se veían venir que los humanos no somos seres de confiar. Muchos animales fueron llevados a refugios dónde proteccionistas les daban alimentos, agua, y de paso los mantenían alejados de los problemas. Con aquellos animales que huyeron no sé qué habrá sido de ellos, realmente espero que si murieron no hayan sufrido mucho. Verás, la carne de animal estaba prohibida en los tiempos de paz mundial, no podías matar a un animal, la carne que comimos era completamente realizada por un laboratorio, era igual a la carne de siempre, solamente que no se mataba a ningún animal ni se utilizaba su sangre, pero al estallar todo, los alimentos comenzaron a escasear, y bueno la gente volvió a esas épocas de caza y maltrato. 

   Los refugios son los únicos lugares en donde no les pueden pasar nada, allí se los cuida con una devoción inmensa, digamos que después de años de matarlos ahora los veníamos cómo seres espirituales, como verdaderos dioses; creo que se debe a que sentíamos culpa por haberles hecho todo lo que les hicimos en la era pasada, en la era de los cavernícolas. 

    En estos días de tribulación todo servía de alimentos, perros, gatos, vacas, lo que sea que se pudiera hacerse a la parrilla, al horno, o hervido, supe que en alguna parte de Turquía una familia se había comido a dos niños, nadie lo podía entender, nadie quería esta vida. Durante mucho tiempo vi gente llorar, arrodillarse y alzar sus brazos al cielo, pidiéndole a Dios que los salve, pero Él solo les dio su silencio. Otros se maldecían a sí mismos por ser parte de esta raza de salvajes, por ser parte del ecosistema humano. Yo en cambio apuntaba hacia otro lado.

  ¿Qué hacía yo? Bueno muchas cosas, antes de todo era soldado, me retiré y me dediqué a trabajar en lo que es informática, estaba asociada a una unidad pacifista de tecnología para los que menos tienen, les dábamos entretenimientos, sobre todo para que se sintieran cómodos. Durante el tiempo que el caos reino, no tuve más opción que dejar ese trabajo y mudarme a alguna parte más tranquila, el campo donde había nacido. Éste estaba a unos diez kilómetros de la ciudad, solo volvía a la vieja jungla de concreto para buscar comida, no soporto la vida en la ciudad, y menos en esas condiciones. Supe de amigas que habían sido robadas y abandonadas en campos de concentración, perdón de reeducación, donde te lavaban la cabeza y en donde aseguraban, podías tener contacto estrecho con el Ente.

  A decir verdad siempre quise ver al Ente, su misticismo, y ese aura de no saber que es me llamó mucho la atención, pero siempre intentar develar quién era parecía imposible, e incluso corría en riesgo la vida de aquel que intentase investigar un poco quien estaba a cargo del  mundo. Solo podías conformarte con algunos testimonios de gente que habían asegurado verlo, o de presuntos fugitivos de esos campos de reeducación, ellos aseguraban que el Ente no era humano, no venía de este planeta, otros decían que eran robots preparados con lo último en tecnología de avanzada, y la teoría que más escuche afirmaba que eran un grupo de seres humanos que habían alcanzado un nivel de inteligencia superior al de cualquier mortal, debido a eso habían sido destinados a controlar el mundo, y enseñarles el poder de las paz, la sabiduría, y el orden al planeta entero. Si me lo preguntas a mí no sabría decirte, me tomo estas teorías como lo que son, simples especulaciones para alimentar las mentes de los conspiranoicos, hubiera deseado alguna vez poder verlo, pero no quiero sufrir en aquel centro de reeducación.

  ¿Qué es el centro de reeducación? Es básicamente un organismo regulado por el Ente que se encarga de eliminar el pensamiento criminal de las personas, y así convertirlas en ciudadanos ejemplares, libres de cualquier pensamiento que atente contra la paz del mundo y la de nuestros vecinos. Es un lavaje cerebral mediante cirugías de alta gama, que luego de retocar alguna que otra parte del cerebro, el hombre o la mujer se vuelve un ser completo, integro, lleno de paz, luz y amor. Durante los tiempos de salvaje brutalidad que estuvimos transitando, el centro de reeducación, que su nombre completo era Centro de Rehabilitación Social y Mental, recibía millones de personas diariamente que se internaban allí para cambiar sus mentes violentas, y ser buenas personas, pero eso no servía de nada porque la violencia estaba allí, a dónde sea que alguien mirase podías ver sangre, golpes, no importaban si eran niños, jóvenes, adultos, o ancianos, todo el mundo se pagaba con cualquiera, todos querían hacerse daño, matarse, o generar conflictos. Recuerdo bien patente un día que fui a la ciudad en busca a de algunos víveres, y ver a un grupo de niños de no más se diez años hablando sobre algún día ser líderes de un ejército y poder controlar al mundo, ahí comprendí que nos estaba pasando, en qué nos estábamos convirtiendo.

  Una vez un sabio anciano me dijo que la paz mundial fue nada más y nada menos que una simple farsa, que no podemos vivir en un mundo completamente de paz. Me dijo que el amor y el odio son dos cosas distintas, pero que no pueden vivir separadas, no podemos vivir sumidos en un mundo donde todo es completo amor, ni tampoco podemos hacer nuestra vida en un mundo que es completamente odio, porque justamente necesitamos equilibrio, necesitamos los dos lados de la balanza, las dos cosas son el complemento del ser, el odio no puede existir sin el amor, y el amor no puede existir sin el odio, cómo así también la paz no puede vivir sin la violencia, y la violencia no puede existir si no hay paz. El mundo es sabio y solo busca generar el equilibrio necesario para que nuestra existencia se lleve a cabo de la forma más equilibrada posible. La paz en abundancia no trajo otra cosa más que la violencia en abundancia, ahora como seres humanos debemos generar el equilibrio que alguna vez el Ente fingió tener, no se puede frenar las leyes naturales de la vida, lo salvaje nos hace parte de ese equilibrio.

   ¿Cómo podemos recuperar ese equilibrio? ¿Cómo podemos restablecer el orden en la Tierra? No sabría decirlo, no soy lo suficientemente sabia como para llegar a una respuesta tan profunda, pero se que en el fondo todos tenemos que luchar para conseguir nuestro propio equilibrio, creo que lo principal sería conseguir nuestra propia equidad entre el amor y el odio, y la paz y la violencia, y de allí empezar a cambiar las cosas de a poco, pero sin dudas la gente ya perdió la esperanza, lo que alguna vez habíamos logrado construir ahora se derrumbaba a nuestro pies. A veces mientras reflexiono sobre lo que pasó me siento un poco culpable, ya que de alguna forma yo también fui engañada y sobre todo cómplice de está falsa utopía de la paz mundial, creyendo ciegamente que podríamos reprimir nuestro costado más salvaje, por primera vez en la historia no había violencia, no había corrupción, pero cuando los ángeles no son lo suficientemente inocentes es más probable que se conviertan en demonios 

  Y los demonios ahora dominaba el mundo, demonios que esparcían el mal, y que no eran más que el reflejo propio del «Yo» verdadero, a veces el equilibrio no es tan fácil de conseguir, a veces nos dejamos llevar más por aquel costado más visceral, que pide a gritos salir, es como una lucha interna entre el cordero que mora en nuestra alma, con el lobo que pide ser libre para saciar su sed de sangre. Si ya lo sé, son demasiados pensamientos para algo que no se puede cambiar, es que me siento mal por ser parte de esta gran mentira, pero a la vez sé que no es tan malo retroceder, volver a los orígenes como dicen.

   Continuando con el hilo de la historia, pasado unos meses el mundo entró en un periodo que fue llamado como «La Segunda Paz», durante un lapso de un año el planeta se mantuvo en una sospechosa serenidad, un clima de bonanza que nos daba la sensación de que no duraría mucho tiempo, como dije las esperanzas estaban perdidas, ya no podías confiar ni en tu vecino, ni mucho menos volver a sonreír tal cual se hacía en los viejos tiempos.

  Se que la esperanza es lo último que se pierde (o al menos eso dicen), pero sinceramente yo tomé esta pausa que el mundo nos otorgó, para poder proyectar mis planes a futuro, necesitaba salir de allí, ir a algún lugar seguro, si es que eso era posible y si el dinero me lo permitía. Por ese lado comencé a hacer algunos ingresos extras en la caridad, ayudando a la gente, a los heridos. Mí plan era sencillo, la caridad daba mucho dinero, sí alcanzaba a generar la plata suficiente para marcharme de ese lugar detestable en el que vivía, podía al año siguiente estar viajando a aguas más tranquilas como quien dice.

Pero entonces, vino lo peor...


CAPÍTULO III

LA TORMENTA RECIÉN COMIENZA


   Para el año 3.999 habían desaparecido para siempre del mapa Italia, Nueva Zelanda y México, tres misiles nucleares de alto rango, es decir de máxima carga nuclear, fueron lanzados al mismo tiempo, e impactaron en estas tres naciones con tan sólo una diferencia de cinco minutos. Al mismo tiempo en Etiopía se estaba conformando el 
«Bloque Liberador», una de los tantos secretos del Ente. Este consistía en la creación de pequeñas organizaciones políticas con el fin de mantener controladas a las masas enfurecidas, llevaban el agua potable a diferentes lugares, brindaban servicios de educación y les daban acceso a la tecnología, durante la época de paz mundial, que ahora parecía tan lejana en el tiempo, África había dejado de ser un país pobre y se había vuelto una potencia en producción de alimentos, capaz de abastecer al continente completo.

    Mientras los africanos se llenaban de lujos durante el periodo de paz, en la época de oscuridad el continente bajó mucho sus niveles de producción, los saqueos hicieron desaparecer a las grandes fábricas de producción, y de a poco la parte norte de África comenzó a morir. Pero allí no termina todo, media Rusia también desapareció del mapa, dejando a una parte de este país en una miseria absoluta.

    ¿Pero por qué estos países recibían tal castigo? La respuesta es un poco complicada y a la vez no muy fácil de entender. Digamos que a partir del año 3.857 al 3.999 el Ente se volvió un poco loco, atacaba, acusaba, y hasta perseguía a cualquier sospechoso, o cualquier persona que fuera capaz de irrumpir la paz del mundo, habíamos llegado a un nivel tan elevado de locura y paranoia que te hacía ver a tu vecino, no como un amigo o aliado de la paz, sino como un potencial enemigo, por esa razón los niños dejaron de asistir a la escuela, no se confiaba ni siquiera en los maestros, y los robot-profesores fueron un éxito de ventas en aquellos tiempos.

    Con el Ente paranoico, tuvo sospechas que a mí parecer eran demasiado descabelladas, por ejemplo encontró vínculos entre un empresario mexicano, que poseía una gran colección de arte antiguo, referido a todo lo que fue el periodo 2009-2012, aparatos y un sinfín de cosas que nunca más volverían a verse. Según el Ente, este empresario transportaba armas y demás objetos ilegales a países como Italia, en donde se pudo encontrar una llamada sobre una supuesta bomba lista para estallar pero que tenía que ser procesada, y analizada en Nueva Zelanda, y finalmente sería lanzada desde Rusia, el objetivo, causar la muerte de más de cien rebeldes que se iban a reunir en Marruecos. Ante este incidente, el Ente no dudó en bombardear estos países. Más tarde se describiría qué nunca existió tal bomba, y que el accionar de la organización fue planeada con la intención de borrar a estos países. La gente a partir de allí supo que el Ente no era como antes.

     Pero eso no fue todo, las explosiones nucleares a demás de contribuir a la extinción de un país, también trajo consigo un problema aún mayor, los altos niveles de radiación produjeron efectos dañinos en el mundo, y fue allí cuando fuimos testigos de lo más impactante que te puedas imaginar. Dos semanas después de que las cuatro explosiones estallaran, el cielo quedó completamente ennegrecido, tan negro que los rayos de sol penetraban muy débilmente aquel manto oscuro, el pánico nos sacudió, mucha gente pidió ayuda al cielo, otros decidieron adelantar el viaje hacia el otro mundo, mientras que la gran mayoría prefirió la violencia por sobre la paz y la tranquilidad.

     La radiación tan alta creo un problema que había que tratar urgentemente, los vegetales no crecían con normalidad, la gente sufría mutaciones genéticas graves, otros solamente morían por intoxicaciones, los animales agonizaban hasta que ya no podían ni respirar, y los que quedaban vivos eran despedazados por las manos de los salvajes que en busca de comida no les importaba nada.

    Los alimentos escaseaban, el agua potable que se podía consumir era demasiado poca, algunos países ni siquiera tenían agua, y la que tenían estaba contaminada a tal punto que con sólo mojarse los labios podía terminar con la vida de cualquier persona. Los niños que sufrían hambre y sed eran asesinados por sus propios padres para que no tuvieran que sufrir más.

    Todo era caos, destrucción, y de la nada el clima nos azotó con tiempos de sequías eternas y calores calcinantes, con un sol que quemaba la piel al vomitar sobre nosotros su fuego abrasador, o de lluvias tan intensas que hacían inundaciones que duraban hasta una semana, y el invierno era tan crudo que hasta el fuego de una chimenea se congelaba con solo entrar una brisa de aire por la ventana. Todo era tan extremo, que la gente moría.

    Pero si algo faltaba eran las guerras, dos clanes habían lanzado varios misiles a diferentes puntos estratégicos, de repente otra vez volvimos a la lucha por agua, por la conquista de terrenos, y yo pensando a cada rato en salir de allí, en salir de aquel planta para siempre. Sabes, siempre me sentí segura de no tener hijos lo confieso, no porqué no quisiese sino más bien porque el destino no me daba la posibilidad, intentamos muchas veces con mí esposo, pero era imposible, con las avances que había tampoco lo logré, creo…Mejor dicho, estoy convencida de que esta fue una señal del destino, porque no quisiera que mis hijos tuvieran que ver este mundo tan partido y tan azotado por la muerte.

     Y hablando de muerte, mí familia estaba muerta, mis padres fallecieron de ancianos, por suerte llegaron a vivir dos años de lo que fue la paz, nunca hubiera creído que llegarían a ver esto, y ahora agradezco que están allá arriba, lejos de toda esta destrucción. Una vez mí padre me dijo que 
«el mundo es como es y que nadie lo puede cambiar», yo siempre creí lo contrario, creía que la vida podía mejorarse, que las cosas podían cambiar positivamente, pero una vez más tenía razón, una vez más acertaba. El siempre tuvo ese don especial de nunca equivocarse, tenía a la mejor esposa y sus dos hermosos hijos, yo soy la segunda, primero estaba mi hermano su nombre... bueno no importa su nombre, el fue un gran hermano para mí, perdona que esté llorando, no pudo evitarlo, lo amaba tanto, perdió la vida durante una expedición de campaña, el era arqueólogo, un completo apasionado por lo que hacía, pero la pasión no lo salvó de caer al mar cuando intentaba escapar de un grupo de cazadores se tesoros (mercenarios) en la selva amazónica. De todas formas no se porque te estoy contándote esto, son cosas que de seguro a ti no te interesan y que te dan igual, perdóname.

    Odio ponerme sentimental, debe ser porque no quiero mostrarme como una mujer débil que se la pasa lloriqueando por viejos recuerdos, solo estoy en esta nave solamente con una única misión: poder vivir y contar mí historia para aquellos que quizás alguna vez puedan escucharla, aunque dudo que pueda haber algún otro ser humano vivo más allá de estás nave, porque en la Tierra ya nada será como antes.

     En fin, que me enredo con cosas que no tienen sentido. Como venía contándote, cierto lunes a la mañana misiles de baja carga nuclear estallaron cerca de Alaska, según decían los informativos se trataba de la guerra entre dos clanes muy importantes que se habían traicionado mutuamente, la verdad eso era lo último que faltaba, teníamos que lidiar con robos, saqueos, muertes, sangre, mutaciones, y ahora una guerra entre clanes, sabíamos que esto no acabaría hasta que uno de los dos clanes quedara completamente eliminado. Esto se pudo haber resuelto fácilmente si algún otro clan hubiera intervenido en esta guerrilla, pero eso estaba prohibido en el código de honor de los clanes, ellos debían solucionar sus problemas por su cuenta, solo uno podía quedar vivo, intervenir en algo así es considerado una deshonra ante los ojos del mundo.

     Tres meses de conflicto intenso hasta que la cabeza del clan de Las Siete Balas cayó, el Clan de la Katana venció, por fin podíamos respirar tranquilos, aunque no se si tan tranquilos porque la contaminación que tenía el aire lo cargaba de una atmósfera densa, sentías la nariz pesada y un dolor agudo cuando el aire entraba hasta tus pulmones, era como estar aspirando pequeños pedacitos de hierro, y al llegar al pulmón cortaban cómo cuchillos los tejidos de éste. El Ente nos obligó a quedarnos en casa por un tiempo indeterminado, que pasó a ser tres años. Tres años que fueron lentos y duros, donde la comida era el tesoro más valioso, y el agua solo se entregaba en raciones de dos litros por persona, y dos litros y medios para los que tenían una familia de dos hijos o más.

      Así estuvimos durante tres años racionando y cuidando los alimentos, a veces todo iba bien y a veces todo iba mal, podías escuchar disparos a la lejanía, o el estallido de alguna bomba o granada, los disturbios entre grupos, pandillas u organizaciones se daban a menudo. Pero después de ese encierro una minúscula luz de esperanza brilló ante nuestros ojos, era el sol, aquella nube tan grande de oscuridad se había disipado y la alergia volvió a la Tierra, la gente volvió a sonreír, y creyeron que todo cambiaría, que era un buen augurio, y digo creyeron porque la esperanza ya no brillaba en mí, ahora solo me limitaba a esperar que la humanidad otra vez me decepcionara, como lo había hecho siempre, y solo era cuestión de tiempo.

     Y al igual que mí padre el tiempo me dio la razón, los conflictos no tardaron en llegar pero no quiero ser tan negativa, ahora pasaré a contarte algunas cosas positivas que pudimos hacer en este pequeño periodo de paz, una de ellas fue la creación de edificios más resistentes, de un material más duro, se avanzó de a poco en la invención de artefactos para poder purificar el agua más rápido y que llegara a todos, pero solamente estos purificadora de alta complejidad fueron colocados en puntos estratégicos, uno en África, otro en Australia, en Argentina, en Japón, y otros tres países más. Por otro lado el Ente dedicó un esfuerzo inmenso para reparar todo implementando la última tecnología en la remodelación de ciudades. La Universidad de Tecnología Global adelantó el proyecto del sol artificial para el uso exclusivo en campos de cultivo, lo que duplicó la producción de alimentos. Todos estos avances son una clara demostración de que como sociedad siempre podemos salir adelante, pero se que en la vida real lo que vende es aquello que causa un impacto negativo, es lo que hace que los medios de comunicación generen los ingresos necesarios como para subsistir durante este tiempo.

     La información fue siempre algo a lo que le tuve desconfianza, incluso durante los tiempos de paz, todo parecía ir tan bien, los diarios, radios y canales de televisión solo se encargaban de contar aquella realidad tan fantasiosa que creímos tener, la realidad que considerábamos la mejor época de la humanidad. Los periodistas se llenaban la boca hablando cosas hermosas del Ente, de la vida pacífica, de lo hermoso qué era ver a tu vecino y saludarlo cordialmente, por nadie te avisaba que habían visto a los grupos de rebeldes caminar a escondidas por la calle, a los de extrema derecha golpeando a una pareja homosexual, eso no se decía, no querían arruinar la farsa que nos habían vendido, yo la compré, yo creí que el mundo seria diferente, para darme cuenta que no evolucionamos.

    Seguimos siendo los mismos de siempre, los mismos miserables, con las mismas intenciones, cómo por ejemplo un grupo de soldados finlandeses invadió la parte sur de Argentina declarando esa zona como su territorio, la gente de Argentina quiso repeler ese ataque pero muchos inocentes murieron, los finlandeses no usaron armas de fuego, solamente llevaban la lanzallamas con los cuales carbonizaron a más de cinco mil personas, a la mañana del sábado el Ente borró por completo a Finlandia del mapa, lo que hizo que los cartógrafos tuvieran que redibujar todo de nuevo, sacando a aquellos países que ya no formaban parte de este mundo, para luego volverlos a integrar en los mapas dentro de mil años.

     Con el pasar de los meses el mundo se iba volviendo un lugar cada vez más chico, a veces porque el Ente lanzaba algún misil que hacía volar por los aires a algún país que intentó revelarse, cómo pasó con Polonia, Suiza, Alemania, o por ejemplo los casos de Ucrania, Cuba, Jamaica, Irak, la parte sur de los Estados Unidos, que simplemente quedaron sin un solo habitante vivo, todos habían muerto a causa de la contaminación, la deshidratación, la falta de alimentos, y en los casos de naciones como Japón, Australia, y demás países con salida al mar, se hundieron para siempre en las profundidades, ya que el calor extremo de los veranos derritieron la mayoría de los polos, aumentando el nivel del mar. Por ende el número de habitantes en la tierra cada vez se hacía más pequeño, ya para entrados en el años 4.002 quedábamos en pie unos dos millones y medio de humanos, con casi un cincuenta y cinco por ciento de tierra fértil, y libre de contaminación, y a juzgar por el estado de los mares y lo rápido que sé secaban, tendríamos agua para un máximo de ocho o nueve años, con mucha suerte llegaríamos a diez, si es que el hielo se continuaba derritiendo. De los animales quedaban ya muy pocos, alrededor de medio millón, pero estos estaban bajo el cuidado de los proteccionistas que se veían obligados a usar sus armas para impedir que la gente se alimentara de ellos.

    Mientras la gente se peleaba por un pedazo de carne, los extremistas de derecha organizaron una junta para que el Ente decidiera borrar del mapa al continente Africano, ya que consideraban que la raza blanca no podía ver a los africanos como sus vecinos, a la vez proponían un campo de retención para personas homosexuales, exigiendo que aquello no era compatible con lo valores de éticos y morales de la sociedad de esta nueva era. Si, cómo siempre pensamientos que no cambian y la gente que apoya estas ideas en este mundo tan avanzado, de igual manera nunca se aprobaron semejantes cosas.

   Yo mientras tanto me refugiaba en la casa de una vieja amiga junto a mí esposo, ella nos mantenía a salvo, nos daba de comer, de beber, me sentía mal por ella, no quería que tuviera que cargar con nosotros, pero era la única forma. La gente se agrupaba en comunidades para así poder 
«vivir mejor», era la única forma de poder hacerle frente a las adversidades, porque individualmente era imposible poder llegar a fin de mes. Los alimentos se compartían, el agua también, la ropa se reciclaba, y habíamos ideado una forma de poder reemplazar la tela con algún que otro material similar, en pocas palabras diseñábamos nuestra propia ropa. Un par de veces bromee acerca de que quizás después de todo esto podría dedicarme a la alta costura, todos reímos aquella tarde, pero en el fondo sabíamos que era muy poco probable que ese «algún día» llegase.

    Pero no todo estaba perdido, una noche mí marido me confesó su plan de escape, unos conocidos ofrecían una nave espacial para poder salir de la tierra, el espacio era el único lugar seguro alejados del sufrimiento, y de la contaminación, yo le dije que no estaba segura, que quizás no estaba preparada para afrontar una situación así, qué pasaría con nuestros amigos, con los demás vecinos. Respiró hondo y me dijo: 
«Cada quien elije su destino, solamente tenemos una oportunidad y no la voy a tirar, tu decides si vienes o no».

   Aquella noche no pude dormir, mí marido aquel hombre con el que me había casado y enamorado locamente ahora me decía que se iría de aquí con o sin mí, estaba decepcionada, enfurecida, molesta tan molesta que comencé a lanzar insultos hacia el aire. Cómo no podía dormir me levanté y salí hacía afuera, la casa de mí amiga era de dos pisos y me dirigí hacía el pequeño balcón que estaba a mí izquierda, la noche estaba fresca, el aire me acariciaba la piel y me secaba las lágrimas, lloré un rato mientras las palabras de aquel hombre resonaban en mí mente, de pronto en la densa oscuridad del cielo, algo llamó poderosamente mí atención.

   En la parte central de la ciudad, o de lo que queda de la parte central de la ciudad, se erigía magno un edificio de unos cien pisos de altura, compuesto por varios ventanales que a simple vista daba la sensación de ser oficinas, pero algo estaba pasando allí. Un resplandor emergió de aquel edificio, era absolutamente cegador, y de repente una explosión increíblemente ensordecedora se escuchó, la onda expansiva me empujó con una fuerza increíble contra la pared, me retuvo allí pegada, cómo si estuviera levitando a unos pocos centímetros del suelo, sin la posibilidad de moverme, de repente caí al piso bruscamente, y de la nada un silencio absoluto. Me desmayé.

   Me dolía la cabeza al despertar, estaba mareada, con ganas de vomitar, el aire se hacía pesado y muy difícil de respirar, los pulmones me ardían. Logré incorporarme casi de milagro, me acerqué al balcón, y el lugar a donde estaba aquel gigantesco edificio sólo queda un inmenso cráter rodeado de cuerpos mutilados. Bajé a la calle para ver mas (mí estómago se retuerce al recordar eso), en seguida llegó mí marido con nuestra amiga, más algunas personas más, todos estábamos absortos contemplando aquella grotesca escena, eso sin dudas había sido algún misil, aparentemente lanzado por algún base China, o eso se pudo deducir ya que algunas esquirlas lo indicaban cuando la encontramos al bajar la calle. Pero no nos importaba que hubieran sido los chinos, la pregunta del millón era ¿Porqué lo hacían?

   El agujero en el piso era inmenso, a tal punto que me daba vértigo poder mirarlo, al lado estaba rodeado de cadáveres, otros era solamente pila de mil huesos, y otros todavía conservaban un poco de piel, lo más raro de todo fue que el Ente guardó silencio, generalmente la organización respondía con mensajes de advertencia para el país que ataca a otro, pero esta vez guardó silencio, lo cual llamó mucho nuestra atención, y durante dos meses no se supo más nada del Ente. Algunos decían que las personas que lo integraban habían muerto, otros que se habían vuelto a su planeta natal al verse muy apenados por nuestras acciones, y otros aseguraban fervientemente que habían desconectado sus sistemas operativos, y que los estaban reprogramando para volar la tierra en pedazos. Nada de eso pasó y China continuó bombardeando a otros países, hasta que pasado dos meses, aquel país que se enorgullecía de sus ataques violentos murió por completo, no solamente un misil, sino cuatro misiles hicieron de China una partícula de polvo, el país entero desapareció.

    El Ente volvió a hablar, lo curioso es que no dio explicaciones de su desaparición, pero algo raro estaba pasando. No sé si era mí espíritu de curiosidad, el sexo clandestino que solía tener con mí esposo, o esa sensación de que el mundo se estaba por terminar y ya no me importaba nada, porque de inmediato decidí esclarecer todos aquellos mitos que rodeaban al Ente, no me importaba desaparecer, no me importaba afrontar la muerte, después de todo la curiosidad mató al gato, aunque yo soy más inteligente que un simple gato.

   El momento había llegado...

******************************
   Estar en la nave me reconforta mucho, saber que lo que hice casi pudo acabar con mí vida me hace sentir muy mal, y no dejo de pensar en ello, en parte recibí una valiosa lección, pero el precio de esta casi se paga con mí vida. Aquí y lejos de la Tierra ya estoy segura, respiro y tomo un poco de café, ojalá pudiera hacerme un tiempo para hablar de lo bien que evolucionó el café y lo exquisito y refinado que se ha vuelto, seguramente a cualquier amante de ésta bebida le encantaría probar, pero de momento hay cosas que son más urgentes y necesarias de contar. Antes necesito hacer una pausa, espero que no te moleste, vuelvo enseguida.



Continuará...











miércoles, 26 de julio de 2023

HOMBRES DE PALABRA (PARTE 2)

 ESCRITORES OLVIDADOS: LUCIO VICENTE LÓPEZ



ARGENTINA, TIERRA DE LITERATOS 


Por...MARK
***********



I

    La generación del 80 argentina, fue una antesala a un universo de hombres ilustrados, que se movían dentro de las esferas culturales, intelectuales y políticas de un país en crecimiento, en plena expansión, que tenía una visión enfocada en el progreso, pero así también una ideario de costumbres y aspectos que han definido a la vida argenta. Grandes fueron los autores que narraron e hicieron historias sobre este suelo, muchos de ellos aun perdurarán en el tiempo, otros sin embargo, tuvieron su época de gloria, y ahora ya no son más que recuerdos. Muchos de sus libros habrían pasado al olvido, ya son autores que no interesan en la formación de la nueva generación de alumnos, pero que me veo en la misión de traerlos, más que nada porque son una parte importante de la literatura nacional, y también porque sus obras son un vistazo a esa Argentina que se abría a nuevos horizontes, que buscaba integrarse al mundo, como escribió en sus «Bases...»  Alberdi.
  Por eso, si ayer hablé de Miguel Cané, hoy quiero hablar de Lucio Vicente López, un autor interesante por su calidad literaria, y su prosa beligerante, es por lo tanto un autor destacado dentro de las obras narrativas autóctonas, aunque en nivel de producción Cané presenta un número más elevado en cantidad de obras escritas, comparado con Vicente López. Pero mí historia con él también empieza en la pandemia del 2020, cuando descubrí su libro más importante (o al menos eso considero yo), titulado «La Gran Aldea», un manuscrito rodeado de un candor político y social muy interesante, estamos hablando de una obra que narra la recuperación de un país después de una brutal dictadura.
   Por lo tanto podríamos decir que el orden de sus escritos son: «Don Polidoro» (1881), «Recuerdos de Viajes» (1881) y «La Gran Aldea» (1884).


II

    Lucio V. López nació en Montevideo Uruguay en el año 1848, en una familia en donde eran siete hermanos, todos cargaban con el peso de su apellido, ya que el abuelo de todos ellos fue Vicente López y Planes, nada más y nada menos que el autor de esa gran pieza musical que es el Himno Nacional Argentino. De allí pasaron a la Argentina, donde transcurrió su etapa escolar, terminando el secundario en el Colegio Nacional Central, y en el años 1872 se graduaba en la Universidad de Buenos Aires.


Vicente López y Planes, abuelo de Licio V. López

    Demostró siempre una gran pasión por el ámbito histórico y jurídico, lo que lo llevó a ser un reconocido miembro de la generación del 80. En su vida desempeñó cargos dentro de la función pública, siendo ellos: Interventor Federal de la Provincia de Buenos Aires (1893-1894), Ministro del Interior de la Nación Argentina (Julio de 1893- Agosto de 1893), también dedicó su vida a la abogacía, al periodismo y a la escritura. Es por ende este último punto el que nos trae hoy, pues no estoy para hablar de sus polémicas con el general C. Sarmiento o las denuncias de corrupción que Lucio V. López realizó al gobierno de Chacabuco por un loteo fraudulento de tierras. Eso lo dejo para los historiadores, yo solo estoy acá para recomendar sus libros, que he tenido el placer de poder tener en mis manos, uno presencial y el resto gracias a las ventajas que ofrecen los medios virtuales (o al virtuosismo de los PDF's).  


III

    Empezando por su primer escrito, «Don Polidoro» del año 1881, muestra aquí un poco de su talento a la hora de llevar la narración de éste breve relato sobre las aventuras de un tal Polidoro, que junto a su esposa Petrona y sus hijos de los cuales resalta Blasito (aparentemente el mayor), van de viaje a París. Creo que la intención de Lucio V. López es totalmente clara, trata de retratar de manera jocosa, o tal vez de manera desfachatada y caricaturesca, al porteño promedio, o porque no, yendo un poco más allá, al típico argentino de época que goza de una buena posición, pero que sin el más mínimo entendimiento del francés, hace alarde de sus «títulos» y «riquezas» que no posee, en un país extranjero donde nadie lo conoce. 
    Es una forma graciosa de exponer esa visión que arrastramos los argentinos de creernos más de lo que somos, es algo que está adentro nuestro, y considero que por eso «Don Polidoro» resulta tan atractivo como gracioso, y afirmo que las ocho páginas que ocupa el manuscrito son más que suficiente. 
    La obra es en sí dinámica, no aburre, posee ese toque propio de las obras que se escribían en aquella época, es decir de palabras claras, correcta en toda regla y ligera para leer. Posee a su vez ese toque clásico del romanticismo francés, lo cuál me lleva a pensar que es algo que marcó a muchos escritores de la generación del 80. 


  Volviendo al texto, recomiendo leerlo más que nada por su valor histórico y su forma de entender el estilo de vida «agrandado» (como decimos acá) del argentino. De hecho el texto finaliza con una nota del propio Lucio V. López dedicándole el escrito a algún Polidoro. Por eso digo que muchas veces la pluma del propio autor se siente con un tono un poco beligerante o que busca de alguna manera capturar las mayores impresiones del país en donde se crio.


IV

   Voy a hacer un pequeño salto y me voy a dirigir al año 1884, para hablar por fin de su obra más conocida y reconocida que es «La Gran Aldea». Ambientada en una Argentina convulsionada, que se encontraba saliendo de una las peores dictaduras de su historia, estamos hablando de la época Rosista, en donde el general Juan Manuel de Rosas fustigaba cruelmente al pueblo. «La Gran Aldea», narra como era la vida en aquellos momentos, como se suscitaban grande cambios políticos y económicos para el país, que eran ciertamente necesarios. 
   A diferencia de «Juvenilia» de Miguel Cané, «La Gran Aldea» no pretende ser un relato autobiográfico—de hecho no lo es. De igual manera por más obra de «ficción» que sea, no deja de aportar finísimos datos históricos sobre la vida y la situación social de la Argentina post Rosas.
  Cómo dato interesante, la novela era presentada en formato de folletín, lo cuál favoreció que fuera distribuida e impresa con más facilidad. 



   Conviene pues darle una leída a ésta gran obra, que si tengo el placer de tener en mi colección de libros, junto a: «Juvenilia», «Don Segundo Sombra», «Martín Fierro» y otros clásicos nacionales. Sin lugar a dudas se merece el mérito y el reconocimiento por todos los datos que aporta, porque de alguna manera podrían ilustrarnos de como era nuestro país en sus inicios. 
   La calidad narrativa se mantiene impecable, es una novela que no aburre, es entretenida y fácil de leer, muy de la época, con ese toque argentino. Mantiene la coherencia y es prácticamente para leerla en una tarde, con apenas unos veintiún capítulos, de no muy larga extensión, cuenta a demás con una dedicatoria a Miguel Cané, su más grande amigo.



V

    Su segundo trabajo también del año 1881 es «Recuerdos de Viaje», texto que fue recibido y cuidadosamente editado por Lucio V. López hijo, por allá en el año 1915. Este al igual que «En Viaje» (M. Cané), es también de carácter autobiográfico, más que nada relatando su viaje a Europa, luego de que por motivos políticos decidiera marcharse (en 1880) por su cuenta hacia el viejo continente, en donde nos relatará con pasión su viaje y sus estadías. 
    El texto es interesante por la forma en la que está narrado, presenta ese aire típico de la época, ese enamoramiento oportuno por la aventura, pero sabiendo que nunca se olvida a la patria, que es el lugar de donde uno proviene. Como siempre digo, recomiendo leer la obra, ya que ilustra la vida en otras partes del mundo, y son recuerdos muy importantes para la literatura nacional.

   


    Como dato curioso, la ilustre vida del escritor, periodista y funcionario público Lucio V. López, terminó en un altercado con el coronel Carlos Sarmiento (quien luego fuera gobernador de San Juan), que derivó en un duelo, donde Vicente López perdió la vida un 29 de diciembre de 1894. Pero, a pesar de esto, su obra aún permanece latente en las bibliotecas tanto físicas como virtuales, siendo un símbolo de resistencia al paso del tiempo, y como una mirada a la memoria de grandes hombres de ésta nación. 


Noticia sobre el duelo entre C. Sarmiento y L. V. López (año 1894)